¿Y qué debo revisar de mi coche en verano?

¿Y qué debo revisar de mi coche en verano?Con el primer fin de semana de julio se da el pistoletazo de salida ‘oficial’ a los viajes de coche en verano. Ya te contamos en Autofit que la DGT espera más de 89,3 millones de desplazamientos por carretera entre julio y agosto de 2018, de los cuales casi la mitad ya serán en julio.

Por eso, tanto si utilizas el coche a diario como si apenas lo mueves, debes tener en cuenta que en esta época del año, aumentan los kilómetros que hacemos a nuestro coche. Además, éste está sometido a altas temperaturas y, suele ir bastante más cargado de lo habitual.

Todo ello influye para que pongamos especial atención a nuestro coche en verano y, siguiendo las recomendaciones de la DGT, revisándolo antes de salir de viaje si queremos evitar contratiempos evitables.

¿Qué revisar de tu coche en verano?

En este sentido, no está de más recordarte, una vez más, a qué elementos debes prestar atención de tu coche en verano, si no queremos ser uno de esos coches que vemos ‘tirados’ en el arcén por una avería esperando asistencia.

Neumáticos. El elemento principal. Antes de emprender el viaje, es importante comprobar su dibujo, presión y profundidad —un mínimo de 1,6 mm— para evitar en lo posible cualquier pinchazo.

Verifica que se encuentra perfectas condiciones y que no presentan deformidades ni anomalías, ya que, estas malas características unidas a la elevada temperatura del asfalto, pueden provocar rajas, grietas, pinchazos o reventones.

Climatización. Casi tan importante como los neumáticos este sistema es un elemento más seguridad de tu coche en verano. El calor al volante disminuye la concentración y produce somnolencia. Y es que el aire acondicionado está entre las principales averías del verano. Tras casi un año sin uso (algo nada recomendable), se suele realizar un uso excesivo en gran parte de la Península.

Esa inactividad o el mal uso puede provocar fugas u obstrucción de los conductos, rotura del compresor… No obstante, en la mayoría de los casos, con una simple recarga del gas refrigerante será suficiente.

Batería. Con las altas temperaturas, abusamos del consumo eléctrico del coche, debido al aire acondicionado principalmente. Por lo que, si no hemos revisado su estado antes de viajar, podemos encontrarnos con que el vehículo no arranque. Por ello, verifica su estado y acude a un taller de confianza en caso de que muestre síntomas de agotamiento.

Otros elementos de seguridad

Conduce con precaución y respeta la distancia de seguridad, teniendo en cuenta que el vehículo reacciona diferente si va vacío o cargado. Cuando viajas con tu coche en verano, en muchas ocasiones lo haces con maletas, bolsas y bultos, además de nosotros mismos, por lo que cuesta más frenar.

Esto, unido a un mal uso de los frenos y las altas temperaturas, ayudará a que los frenos se calienten y pierdan su eficacia (conocido como efecto ‘fading’) y llegue incluso a costarnos detener el vehículo. Por ello, si percibimos en carretera un fuerte olor a fibra o quemado, debemos detener el vehículo de manera suave en un lugar seguro y esperar a que se enfríen.

Frenos. En todo caso, antes de viajar revisa tanto el estado de discos como de pastillas de freno. Y si emiten algún ruido extraño o notas alguna vibración, acude a un taller para que analicen su estado.

Del mismo modo, verifica cómo se encuentra el líquido de frenos. Es uno de los componentes esenciales del sistema de frenada de los vehículos y si no se encuentra en perfecto estado, no transmite correctamente la fuerza ejercida sobre el pedal, dañando los frenos y comprometiendo tu seguridad.

Amortiguadores. Se encargan de soportar la carga que lleva el coche, la suspensión, controlar la dirección del vehículo y alineación de ruedas, asumir las irregularidades del terreno, entre otras funciones. En caso de que se note que el coche pierde estabilidad en las curvas, que al frenar éste se inclina hacia adelante o se desgastan los neumáticos de manera irregular quizá ha llegado la hora de cambiar los amortiguadores.

Iluminación. Tampoco olvides revisar el sistema de señalización y alumbrado de tu coche. En verano realizarás muchos desplazamientos nocturnos, por lo que es fundamental que funcione correctamente.

… Y no olvides el motor

El calor, unido a la circulación a grandes velocidades, durante muchas horas o en retenciones, puede provocar un ‘calentón’ en el motor de nuestro coche en verano. Si esto sucede, tenemos que bajar la temperatura del motor, disminuyendo la velocidad y estacionando en lugar seguro si fuera necesario, siempre sin parar el motor. Para evitar esta situación, deberemos prestar atención a elementos como:

El líquido refrigerante. Se encarga de controlar que temperatura del motor se mantenga en su temperatura óptima de funcionamiento. Pero con el paso del tiempo pierde sus propiedades y se consume. Por ello se recomienda sustituirlo cada dos años o entre los 20.000 y 30.000 km. Vigila su nivel y controla que el circuito no presente fugas.

La bomba de agua. Es la responsable de que el refrigerante circule con normalidad, distribuyéndolo por el motor. Pero la bomba se puede estropear: cualquier fuga del líquido puede poner en riesgo su funcionamiento.

Aceite y filtros. Las revisiones periódicas previstas por los fabricantes incluyen el cambio de aceite y su filtro para que el motor funcione correctamente en todo momento. Si las respetamos, igualmente cambiaremos cuando toca otros filtros como el del aire o el de combustible, y que se encargan de que las impurezas del exterior, que contiene el combustible o que se depositen en el aceite pasen al motor. Y del aceite lubricante, además de su sustitución, controla periódicamente su nivel para que el motor esté correctamente lubricado.

Y ya puestos, el otro filtro, el de habitáculo o antipolen, aunque no influya en el funcionamiento del motor, también conviene que sea revisado y reemplazado periódicamente. Ten en cuenta que este filtro evita que entren impurezas, polvo… al interior del habitáculo, haciendo un poco más seguro nuestro viaje.

Confía en Autofit

Por último, y aunque parezca un detalle menor, cuidado al repostar: podemos introducir en nuestro vehículo un combustible erróneo. Si esto sucede, lo mejor es no arrancar el motor (para no tener que limpiar también los inyectores), y llamar a la grúa para que nos vacíen el depósito en un taller.

Aun siguiendo estas recomiendaciones, siempre puede surgir un imprevisto en la carretera. Por ello, la precaución, el sentido común, beber líquidos y el descanso cada dos horas son otras pautas que conviene que sigas cuando salgas con tu coche en verano.

Recuerda que los talleres Autofit están capacitados para efectuar las revisiones oficiales previstas por las marcas de vehículos. Confía en los profesionales de nuestra Red. Trabajamos día a día para seguir siendo tu mejor opción a la hora de reparar o mantener tu coche en perfecto estado.

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