¿Sirve cualquier líquido refrigerante o anticongelante para tu coche?

¿Sirve cualquier refrigerante o anticongelante para mi coche?La función principal del líquido refrigerante, como ya te hemos contado en alguna ocasión en Autofit, es la de refrigerar el motor. Y es que los motores de combustión necesitan mantener una temperatura constante y óptima para funcionar correctamente y no sufrir averías por sobrecalentamiento, que podría provocar fallos de piezas importantes del motor, lo que conllevaría costosas reparaciones.

Pero no sólo eso, ya que, gracias a los aditivos que incorpora —antioxidantes y anticorrosivos—, el líquido refrigerante conserva las propiedades lubricantes del aceite, evita el fenómeno de la erosión, impide cavitaciones y espumas y proteger el motor contra la corrosión.

¿Y es lo mismo refrigerante y anticongelante? Muchos conductores confunden estos términos, pero lo cierto es que el anticongelante es sólo una propiedad del líquido refrigerante. Este fluido está compuesto en su mayoría por agua destilada, por lo que, si no tuviera el anticongelante, se congelaría cuando las temperaturas bajasen de 0ºC y no podría cumplir su cometido. Sin embargo, aunque no sea correcto utilizarlos como sinónimos, si tenemos claro esto, sí podremos hacerlo.

¿Qué significan los colores del líquido refrigerante?

Habrás observado que el líquido refrigerante tiene unos colores muy llamativos. Estos colores realmente no indican ni sus propiedades ni su composición. Entre los aditivos que lleva el líquido refrigerante se añaden estos colorantes para poder detectar fugas con mayor facilidad.

Lo que debemos tener en cuenta, sin embargo, es que el líquido refrigerante tenga una baja temperatura de congelación, de forma que no aumente el volumen de líquido cuando hace frío, lo cual puede provocar una rotura del circuito de refrigeración.

Asimismo, el líquido refrigerante debe poseer una temperatura de ebullición elevada, mucho más alta que la del motor cuando se pone en funcionamiento, de manera que conserve sus propiedades y no se desintegre.

De igual forma, el anticongelante debe tener propiedades anticorrosivas y antincrustantes, para que se formen menos depósitos sólidos y se acumule menos cal en el sistema. De hecho, en la etiqueta podrás encontrar el pH, que indica la capacidad de corrosión del líquido sobre los metales, así como la cantidad de inhibidores alcalinos y la cantidad máxima de residuos.

Por último, debe poseer una viscosidad muy baja, para que pueda fluir con facilidad (viene expresada en su etiqueta en gr/cm2), así como ser resistente a la cavitación, de manera que se forme la menor cantidad de espumas, ya que estas pueden llegar a taponar el circuito.

¿Puedo utilizar solo agua para refrigerar el motor?

Si se te había ocurrido emplear agua para refrigerar el motor de tu coche, lo cierto es que no es una buena idea y menos si es agua del grifo. Esto se debe a que el agua es corrosiva, por lo que puede afectar a distintas piezas del vehículo.

Además, se congela a 0ºC y su punto de ebullición es de 100ºC, lo cual supone un rango muy limitado de trabajo, especialmente para los propulsores modernos. Y en caso de usar agua, por una emergencia, que sea destilada. Un agua procedente, por ejemplo, de un pozo, puede venir acompañada de sales, algas, bacterias, cal y otros depósitos, que podrían arruinar el motor de tu coche.

¿Qué líquido refrigerante debo usar?

Principalmente existen dos tipos de líquidos refrigerantes: orgánicos e inorgánicos. Si el anticongelante para tu coche es orgánico puede durar mucho más. La clave radica en que los anticongelantes orgánicos, a diferencia de los inorgánicos, no utilizan silicatos, que tienden a degradarse con el tiempo, sino que recurren a aditivos de protección más versátiles y duraderos. Además, al ser biodegradables dañan menos el medioambiente. También suelen tener una temperatura de congelación más alta y protegen mejor contra la cavitación

Sin embargo, no puedes utilizar el que quieras. Debes comprobar que cumpla la normativa adecuada para tu vehículo. Así, lo primero que debes hacer para saber qué líquido refrigerante debes usar es consultar el manual de tu coche, donde debe de estar indicado cuáles son los apropiados para el motor de tu coche.

De igual forma, también influirá la temperatura de la región en la que vivas, especialmente las que se alcancen en invierno: no es lo mismo que tu coche ‘duerma’ en la calle en una localidad de montaña, que lo haga en garaje, en una de costa de la mitad sur peninsular.

En este sentido, la efectividad de los anticongelantes variará en función de la cantidad de etilenglicol que contengan. Por ejemplo, Si contienen un 10%, su intervalo de temperatura de uso es de -4ºC a 102ºC, si está compuesto por un 25%, su intervalo de uso será entre las temperaturas comprendidas entre los -12,5ºc y los 103º.

También los hay al 20% (recomendable hasta los -11ºC) al 30% (es posible usarlo hasta los -18ºC). Finalmente, el más “potente” es el que contiene 50% de etilenglicol, cuyo intervalo de temperatura está comprendido entre los -37ºC y los 108ºC.

¿Cuándo debe sustituirlo?

Como norma general, el líquido refrigerante se debe sustituir cada dos años (o cada 40.000 kilómetros), porque en ese tiempo el líquido ha perdido ciertas cualidades, como las anticorrosivas y anticongelantes.

Así, es fundamental que, cuando llegue el momento de cambiar el líquido refrigerante, debes tener en cuenta que es importante vaciar por completo el circuito para eliminar los restos del líquido antiguo. Por eso, lo más recomendable es que esta operación la confíes a un mecánico profesional.

Del mismo modo, también lo es para la elección correcta del líquido refrigerante dado que es clave utilizar el adecuado para el motor de tu coche. No en vano, debido al empleo de ciertos materiales en partes del circuito de refrigeración que necesitan el uso específico de un tipo determinado de producto, el anticongelante de cumplir unas rigurosas especificaciones técnicas. De ahí que sea un error mezclar anticongelantes con diferentes especificaciones, pues puede provocar averías importantes.

¿Puedo rellenar el líquido refrigerante?

Debes comprobar periódicamente, tanto en invierno como en verano, el nivel del líquido refrigerante, pues un descenso acusado puede dañar seriamente al motor. Y en caso de que tengas que efectuar un rellenado porque te quedes sin líquido, hazlo siempre con las especificaciones que establece el fabricante de tu coche. Si juntamos dos anticongelantes de distintas propiedades, la mezcla puede llegar a provocar una pasta sólida que, con el paso del tiempo y los kilómetros, puede obstruir el circuito.

Localiza el depósito bajo el capó del coche. Podrás comprobar cómo viene indicado un máximo y un mínimo que no se debe sobrepasar. A la hora de rellenar, nunca lo hagas con el motor muy caliente —mejor siempre en frío— y abre gradualmente el tapón para que se va efectuando una descompresión progresiva.

Confía en Autofit

Como ya hemos dicho, el líquido refrigerante es un elemento fundamental en el sistema de refrigeración del motor de tu coche. Por eso, es muy importante elegir el adecuado y efectuar su sustitución en un taller para evitar problemas posteriores.

Confía en los profesionales de Autofit el cambio del líquido refrigerante de tu vehículo. Los talleres de nuestra Red trabajamos para seguir siendo tu mejor opción a la hora de mantener tu coche en perfecto estado o realizar las reparaciones que pueda necesitar.

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