¿Sabías que también te rechazan en la ITV por defectos en la carrocería?Circular con un vehículo en mal estado es, sin duda, un peligro, tanto para ti como para el resto de usuarios de la vía. Por eso, a partir de su cuarto año todos los coches están obligados a pasar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) cada dos años; y a partir de los diez, deben superarla anualmente.

El objetivo de este trámite es garantizar que los vehículos están en buenas condiciones para circular y que no son un riesgo para sus ocupantes, el resto de usuarios y el medioambiente.

Si queremos evitar contratiempos, es conveniente llevar el automóvil al taller para que revisen que todo esté en orden. Así, nos libraremos de que sea rechazado en la inspección y que no podamos circular con él hasta que no hayamos subsanado los defectos y pasado de nuevo la ITV.

Para superar la ITV a la primera, los talleres Autofit te podemos ayudar. Allí encontrarás a los mejores profesionales para reparar o mantener tu coche, también si tu vehículo requiere alguna reparación de carrocería.

El exterior también sufre desgaste

Con el uso y el paso del tiempo la carrocería es otra de las partes del coche que también se ve afectada, básicamente porque es la que está más expuesta a los efectos medioambientales, a los golpes, arañazos, vandalismo, etc.

Según Applus Iteuve, en los últimos años se ha producido un aumento significativo de los rechazos por defectos graves en la carrocería. Concretamente, estos defectos crecieron un 28,1% en los últimos cinco años; y los leves, un 45%.

¿Qué comprueban de la carrocería en la ITV?

Por ello, antes de pasar la ITV, es importante que hagas una revisión visual de la carrocería de tu vehículo y compruebes que no tenga ningún defecto. Y si es así, acude a tu taller de confianza para que lo reparen. Recuerda que en los talleres Autofit también podemos ayudarte con las necesidades de tu coche en chapa y pintura.

Así, se consideran daños graves la presencia de aristas vivas o cortantes, los defectos en la fijación de los paragolpes y los retrovisores, que pueden desprenderse y provocar daños para otros usuarios de la vía, y además dificultar la visión del conductor.

También los son las fisuras, impactos o deterioros en la zona del parabrisas justo delante del conductor, el mal funcionamiento del limpia y lavaparabrisas y la presencia de óxidos, perforaciones o desperfectos cuando son de especial gravedad y afectan a la estructura del vehículo.

Y, en caso de tener dispositivo de acoplamiento, el funcionamiento defectuoso de la instalación eléctrica que conecta al remolque.

Asimismo, si quieres hacer una revisión más a fondo, no está de más que compruebes que todas las puertas y los cinturones cierran y sujetan sin problemas, que el claxon esté en perfecto estado. Y no olvides el resto de elementos que también revisarán en la ITV y que te recordamos en este post.

Valora el artículo y ayúdanos a mejorar