¿Sabes cómo afecta un parabrisas en mal estado a tu seguridad?

Cómo afecta a tu seguridad un parabrisas en mal estadoLa buena visibilidad es uno de los elementos clave de la conducción. Sin embargo, uno de los componentes del vehículo al que menos atención prestan los conductores es el parabrisas. En Autofit, te hemos contado en varias ocasiones el papel fundamental que juegan las escobillas limpiaparabrisas para nuestra seguridad. Sin embargo, su trabajo de nada sirve si circulamos con una luna delantera en malas condiciones.

Sin embargo, esta no es la única función de importancia dentro de la seguridad pasiva del vehículo. ¿Sabías que tenemos un 40% más de riesgo de sufrir heridas si tras un accidente salimos despedidos del vehículo? Esto lo evitaremos usando siempre el cinturón de seguridad y gracias al parabrisas.

No obstante, este elemento tiene una función más allá de evitar la entrada de elementos externos al vehículo y como escudo para que los ocupantes no salgan despedidos. ¿Sabías que el parabrisas es esencial para el correcto funcionamiento del airbag?

De poco te sirve que tu vehículo tenga airbags frontales si el parabrisas está mal instalado o tiene desperfectos. Y es que este cristal es el principal punto de apoyo del airbag que permitirá salvar la vida del ocupante, a no ser que se desprenda y la persona se quede sin protección.

Sin embargo, ahí no acaba todo. El parabrisas también es clave para la resistencia estructural del vehículo en caso de vuelco. Concretamente aporta hasta un 30% de la resistencia estructural del vehículo, por lo que es capaz de evitar que el techo se deforme y se hunda en la parte delantera.

El parabrisas y los ADAS

Por ello, circular en un parabrisas en buen estado es fundamental para nuestra seguridad. Pero aún hay más ¿Sabías que el funciona como plataforma para instalar sensores y cámaras de los distintos sistemas de asistencia a la conducción que equipan los?

Los sistemas de asistencia a la conducción (conocidos por ADAS, del inglés Advanced driver-assistance systems) están a la orden del día. No hay vehículo nuevo que no incluya alguno de estos avances que tanto ayudan a mejorar la seguridad en las carreteras.

Estos sistemas funcionan gracias al uso de sensores y cámaras que se instalan, por lo general, en la parte superior del parabrisas. Es una zona más segura porque es más complicado que reciba golpes, se suelen mantener limpios gracias a la acción de los limpiaparabrisas y consiguen mayor campo de visión del entorno.

Esta función del parabrisas da especial importancia al momento de cambiar o arreglar la luna. Acude siempre a un taller donde deberán calibrar los sensores y las cámaras para que funcionen sin ningún problema. Si no lo hacen así corres el riesgo de que, por ejemplo, el sistema de mantenimiento o cambio de carril no lea correctamente las líneas que delimitan los carriles.

La tecnología avanza en el automóvil y el parabrisas sigue jugando un papel clave. Además de lo que acabamos de contar, el parabrisas sirve también para proyectar realidad aumentada con información básica para el conductor, gracias al conocido sistema head-up display.

Pero esto es solo el principio, pues ya se estudia proyectar en el parabrisas información adicional, como mapas o el entorno del vehículo. En definitiva, actuará como una pantalla de ordenador con un gran potencial para el coche autónomo.

Consejos para evitar la rotura del parabrisas

Para un buen mantenimiento de las lunas —en particular, del parabrisas— basta aplicar un poco de sentido común y seguir unos sencillos hábitos en casos de condiciones extremas.

En primer lugar, es fundamental que mantengas siempre la distancia de seguridad. Un 80% de las roturas de las lunas se debe al impacto de gravilla proyectada hacia el parabrisas. Podemos evitarlo en buena medida manteniendo la distancia de seguridad con el vehículo que nos precede en la carretera.

También, evita transitar por carreteras con baches o asfalto en mal estado, así como por caminos sin asfaltar, donde las piedras se pueden convertir en verdaderos proyectiles.

Por otro lado, acude al taller al detectar cualquier rotura. Una reacción rápida evita que una pequeña rotura se agrande o agriete, lo que equivale a la diferencia entre una reparación y una sustitución del parabrisas.

Asimismo, en no uses agua caliente para descongelar un parabrisas helado. El agua caliente aumenta las posibilidades de que el parabrisas se agriete, especialmente si ya tiene alguna micro rotura. En su lugar, se recomienda activar la calefacción y el sistema de desempañado, o utilizar productos descongelantes.

Para ello, desempaña el parabrisas con el aire acondicionado. El aire frío es más seco y, cuando llega al cristal, se calienta y aumenta su capacidad para desempañar.

Del mismo modo, evita saltos térmicos entre el interior y el exterior. En situaciones de temperaturas extremas, debes intentar que interior y exterior mantengan una temperatura similar. Con ello, evitas riesgos de agrietamiento por contraste de temperatura.

Por último, renueva al menos una vez al año las escobillas limpiaparabrisas. Así, evitamos rayar el cristal y disminuir el riesgo de accidente por mala visibilidad. Si es posible, lo ideal es cambiar los limpiaparabrisas justo antes de las épocas de lluvias (mejor después del verano).

¿Cuándo cambiar o reparar el parabrisas?

A cualquiera se le ocurre que una raja que atraviese el parabrisas es motivo para sustituirlo, pero hay muchos otros defectos que son peligrosos para la conducción y que exigen su sustitución o reparación. Es más, muchos de ellos pueden provocar un rechazo en la ITV, especialmente si se encuentran en el campo de visión del conductor.

¿Cuáles son los principales daños en un parabrisas? Las roturas con forma de estrella o rajas, un parabrisas rayado (normalmente por un mal mantenimiento de las escobillas), o esmerilado (provocado por circular por zonas con polvo y arena y que aumenta la incidencia de los deslumbramientos), o los ‘bulleye’ (conocidas así las roturas que tienen forma como de uña rota en el cristal, y especialmente peligrosos si se encuentran directamente en el campo visual del conductor) son los desperfectos más comunes.

Asimismo, podemos encontrarnos también con un despegado del laminado. Y es que, aunque no lo parezca, la luna del coche está formada por dos vidrios que se adhieren cada uno a una cara de una lámina de material plástico. Se hacen así para que no se desprendan trozos de vidrio en caso de rotura y queden pegados a esa lámina. A veces, los cristales se despegan de esa lámina y aparece este defecto, que se va extendiendo rápidamente, sobre todo en zonas húmedas y cálidas.

Este tipo último tipo de rotura no tiene reparación y sólo se puede solucionar sustituyendo el parabrisas. Cuanto más tardemos en repararlos, más probable es que el cristal se rompa más y no se pueda reparar o que entre suciedad y la reparación posterior no sea correcta. Si ves este tipo de defectos en tu cristal, repáralos lo antes posible acudiendo a un taller de confianza.

Confía en Autofit

Reparar el parabrisas del coche o cambiarlo es, en muchos casos, un trámite de pocos minutos. Eso sí, es muy recomendable incluir las lunas en nuestra póliza del seguro del vehículo, pues algunos parabrisas pueden tener un coste elevado por sus curvaturas y tratamientos antiradiación, laminados… Y eso sin tener en cuenta ni el montaje ni las molduras o embellecedores que a veces también es necesario sustituir.

Como has podido ver, el parabrisas en uno de los principales componentes de seguridad pasiva de tu coche. Por eso, es fundamental que lo cuides lo más posible, evites situaciones que lo pongan en riesgo y acudas a un taller lo antes posible en caso de rotura o desperfecto.

Confía en los profesionales de Autofit para mantener o solucionar cualquier problema que pueda surgir en tu coche. Los talleres de nuestra Red trabajamos día a día para ser tu mejor opción cada vez que tengas que reparar o efectuar una operación de mantenimiento a tu vehículo.

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