¿Quién tiene la culpa si sufres un accidente con tu coche?

¿Quién tiene la culpa si sufres un accidente con tu coche?Seas conductor o conductora, a todos nos gusta llevar el coche en perfectas condiciones tanto estéticas como de funcionamiento. En esto último, de nosotros mismos depende que nuestro vehículo se encuentre bien mantenido, con las revisiones periódicas al día y sin averías que puedan dañar a nuestro vehículo o poner en riesgo a los demás o al medioambiente.

Mientras, en lo que se refiere al aspecto exterior, si bien también depende de nosotros que la carrocería se encuentre en buen estado, también estamos expuestos a que otro vehículo nos dé algún disgusto que nos obligue a pasar por el taller si queremos devolver a la carrocería su aspecto y estado original.

Por la parte que nos toca, realizar una conducción prudente; prestar especial cuidado a la hora de aparcar; evitar circular por zonas donde agentes externos (grava, polvo, arena de la playa…) puedan estropear la carrocería; o lavar periódicamente el vehículo para minimizar los daños que puedan causar la sal de la carretera, las deposiciones de pájaros, la resina o las hojas de los árboles… son sólo algunos buenos consejos para que nuestro coche se mantenga impoluto y la pintura pueda ejercer su función de protector de la carrocería frente al óxido y la corrosión.

Sin embargo, por mucho que cuidemos nuestro coche siempre estaremos expuestos a que otro vehículo pueda impactar contra nuestro vehículo. Y para muestra un dato: en 2017, se produjeron 1,91 millones de accidentes leves de tráfico en España, según la patronal de las aseguradoras Unespa. Esta cifra, que supone un incremento interanual del 3,14%, esconde el mayor número de incidentes de circulación sin heridos registrado desde 2010. Pero, cuando se produce uno ¿quién tiene la culpa?

¿Quién tiene la culpa en un accidente?

Una rotonda, un cruce, un despiste circulando marcha atrás… Un accidente leve con el coche llega en el momento más inesperado. De hecho, estos siniestros se repiten constantemente, como veíamos más arriba, y siempre con consecuencias engorrosas: obligan al papeleo y conducen a la intervención de las compañías de seguros.

Y aunque cada siniestro es un mundo, no está de más conocer de quién es la culpa (generalmente) en los accidentes de coche más habituales. Así será más fácil, entre otras cosas, rellenar el parte amistoso.

Aquí vamos a enumerar las circunstancias más comunes en las que se puede producir un siniestro leve de carrocería en el que se vea envuelto tu coche y un contrario, así como los consejos para evitar que tú seas el culpable.

El primer consejo para evitar ser el culpable en un accidente es circular siempre que puedas por la derecha. En caso de colisión con otro vehículo en paralelo, siempre resultará culpable el que vaya por la izquierda. Según el Código de Circulación, estamos obligados a circular por la derecha, y quien se separa de ese carril asume el riesgo derivado de ello.

Por otra parte, es fundamental mantener la distancia de seguridad con otros coches. Si, circulando, golpeas por detrás a otro vehículo, siempre tendrás tú la culpa del accidente. Es obligatorio guardar la distancia de seguridad y se considera que, al chocar con el vehículo que nos precede, no la hemos respetado.

Asimismo, circula marcha atrás sólo si no es estrictamente necesario. Si mientras circulas marcha atrás, se produce una colisión, siempre serás considerado el culpable, a no ser que el contrario se salte un semáforo o una señal de preferencia.

Cuidado en el parking, con los giros…

Algunas maniobras son especialmente ‘peligrosas’ por lo que debes hacerlas con el máximo cuidado y precaución. Así, pon mucha atención al salir de un aparcamiento. Si estás aparcado en la calle y se produce una colisión cuando intentabas incorporarte a la vía, siempre serás considerado culpable porque un vehículo que ya está circulando tiene preferencia sobre otro que pretende iniciar la marcha.

Asimismo, al entrar en un aparcamiento recuerda que quien circula por él tiene preferencia sobre ti, que accedes a su interior. Por eso, si hay un golpe, tu aseguradora asumirá la culpa.

Por otro lado, ten también cuidado en los giros. El que realiza un giro casi siempre es culpable en caso de colisión. Quien gira debe asegurarse siempre de que puede hacerlo sin poner en peligro a otros usuarios de la vía (otros coches, ciclistas, peatones…).

En este sentido, ojo con los cruces. El vehículo que aparece por la derecha en un cruce tendrá inicialmente la preferencia, salvo que haya alguna señal que le afecte, en cuyo caso la preferencia la tendrá el contrario. En este caso, la culpa será siempre del vehículo que sale por la izquierda, salvo que el vehículo que salga por la derecha tenga un ceda el paso, un stop o un semáforo en rojo, en cuyo caso el vehículo que salga por la izquierda en un cruce tendrá la preferencia.

Lo mismo vale para los siniestros que se producen al abrir la puerta. Si un coche colisiona con el tuyo mientras abría la puerta o la tenías tú abierta, la culpa será del contrario si circulaba marcha atrás, venía por la derecha en un cruce, no respetó un semáforo o invadió el carril contrario.

Atención a otras maniobras

Igual de importante que todo lo anterior es que realices las incorporaciones con espacio suficiente. Si accedes a una vía principal y venías de otra carretera secundaria, de un camino de tierra, o, incluso de un aparcamiento, y chocas contra otro coche, siempre serás el culpable. El que se incorpora a una vía debe comprobar que existe espacio suficiente para hacerlo con seguridad.

De igual manera, no cambies de carril sin mirar bien antes. Si al cambiar de carril chocas con otro vehículo, siempre se te considerará culpable del accidente. Ojo, no importa que hayas señalizado o no la maniobra con el intermitente: cambiar de carril supone casi siempre, la culpa, independientemente del carril por el que circules.

Y, por último, aunque no menos importante, haz siempre caso a las señales de tráfico. No respetar un ceda el paso o no detenerse por completo en un stop, incluso circular solo unos metros en dirección prohibida, te causarán muchos quebraderos de cabeza en caso de que, debido a estas infracciones, sufras un percance: sea cual sea la situación, si has cometido una, tendrás siempre la culpa.

Confía en Autofit

Por todo esto, desde Autofit reiteramos unas ideas básicas en la que hemos insistido muchas veces: respeta las normas de circulación y conduce con precaución para evitar siniestros. Por mucho que tengas un seguro a todo riesgo no deja de ser una molestia sufrir el más mínimo accidente. Y más si puedes poner en peligro la integridad de otras personas.

Y si, por mucho cuidado que pongas, sufres un accidente y debes pasar por el taller para solucionar cualquier incidente que haya provocado daños en tu coche, confía en los profesionales de Autofit especialistas en carrocería. En sus talleres, el personal trabajará para dar una solución rápida y eficaz para que tu coche recupere su aspecto original y tú puedas recuperar tu movilidad en el menor tiempo posible.

Del mismo modo, confía en los talleres de nuestra Red siempre que necesites efectuar cualquier operación de mantenimiento o reparación a tu vehículo. Trabajamos día a día para ser tu mejor opción a la hora de mantener tu vehículo en perfecto estado sea cual sea tu necesidad (mecánica, carrocería o de mantenimiento).

 

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