¿Qué función realizan las llantas en tu coche?

¿Qué función realizan las llantas en tu coche?Desde su invención hasta el s. XIX, la rueda apenas sufrió cambios en su diseño. Sin embargo, los avances tecnológicos y la aparición de la automoción obligó a una transformación de las viejas ruedas de madera y acero que llevaban los carros tirados por caballos, bueyes…

Conviene señalar que el conjunto de una rueda en un coche lo constituyen el neumático, la llanta, que es la parte donde se monta el neumático y el disco de rueda o cubo, que es la parte interior de unión al buje de transmisión, más el embellecedor o tapacubos (en el caso de las llantas de acero).

Breve historia de las llantas

Las primeras llantas eran aros de hierro, de acero, de hule o goma, más o menos anchos y gruesos, que se ajustaban exteriormente a las ruedas de los carruajes y que permitían tanto para una mayor duración de la rueda, como no estropear los caminos.

Posteriormente, con la invención de las llantas neumáticas (es decir, de hule/caucho con aire en su interior) a mediados del siglo XIX, en algunos países, como España, se dejó de llamar ‘llanta’ a la parte más externa de la rueda, quedando solamente ‘neumático’ —en masculino— y ‘llanta’ para la siguiente parte interior.

De este modo, la principal función de la llanta es la de unir el neumático —único punto de contacto con la carretera— al resto del coche, si bien también influye en la aerodinámica del coche y la eficiencia, pues a contribuye a un menor peso del vehículo, lo que se traduce en un mayor ahorro de combustible.

¿Qué tipos de llantas hay?

Las llantas suelen ser de acero o de aleación de aluminio. Las llantas de acero son más económicas y resistentes, ya que en los habituales choques contra bordillos suelen quedar intactas. En la actualidad, la mayoría se montan en vehículos comerciales y turismos de tamaño medio o pequño, por motivos meramente económicos.

Por el contrario, su estética es menos agraciada que las de aleación (aunque es posible cambiar los tapacubos). Además, su diseño cerrado provoca que se refrigeren peor los frenos pues el aire no circula de modo conveniente, aunque para ello los tapacubos suelen tener orificios y ranuras.

Asimismo, son más pesadas que las fabricadas con otros materiales, con lo que aumentan el peso del coche, lo que influye en un mayor gasto de combustible. Otro problema es que suelen mostrar a menudo alabeo lateral y vertical, que puede llegar a provocar vibraciones peligrosas.

Mientras, las llantas de aleación tienen una estética más agraciada y su ligereza permite una menor masa suspendida, lo que redunda en un mejor comportamiento del coche. También disipan mejor el calor de los frenos, algo clave para los que practican una conducción muy dinámica.

Sin embargo, estas llantas tienden a la corrosión galvánica, cuando no se toman medidas para evitarla (limpieza frecuente). Esta corrosión puede provocar fugas de aire en los neumáticos, algo que puede llegar a ser peligroso. Además, son también más delicadas a los golpes y no son sencillas de reparar.

Consejos al cambiar de llantas

Si estás pensando en cambiar las llantas a tu coche, lo primero que has de decidir es si vas a mantener los neumáticos dentro de las medidas equivalentes o no. Esto es una decisión crucial, ya que si nos decidimos por montar equivalentes no tendremos problemas con la ITV, aparte de que resulta generalmente más barato y a la larga es menos probable que sobrecarguemos otros elementos del coche (amortiguadores, bujes, rodamientos…).

Si por el contrario no vamos a elegir nada compatible con la ficha técnica del coche, entonces tendremos total libertad para escoger la llanta que queramos, pero deberemos homologarlo con alguna empresa especializada en homologaciones de reformas de importancia.

En el primer caso, basta con montar un neumático más estrecho (de perfil bajo), para poder montar llantas de mayor tamaño a la original. Esto tiene sus consecuencias, pues un neumático de perfil bajo se deforma menos, de tal modo que la banda de rodadura contacta mejor con el asfalto y se consigue un mejor paso por curva.

Sin embargo, al haber menos neumático, se notan más las imperfecciones de la carretera (el coche es más incómodo) y los perfiles bajos son más propensos a sufrir reventones al pasar por baches. También suelen estar asociados a neumáticos anchos… lo que aumenta el consumo (por la mayor superficie de contacto y rozamiento) y se produce el aquaplaning antes. Además, esos neumáticos anchos de perfil bajo son mucho más caros, tenlo en cuenta.

Confía en Autofit

Neumáticos equivalentes, homologar neumáticos, diámetro de llanta, pulgadas de garganta, tamaño del buje, tipo y diámetro de tornillería, anchura de vías, ET, anillos centradores… Cambiar las llantas de un coche no es una cuestión que debas tomar a la ligera ya que se deben tener en cuenta varios aspectos. En primer lugar, para que tu seguridad no se ponga en peligro y, además, porque una instalación incorrecta puede provocar que te rechacen en la ITV y que seas multado por los agentes de Tráfico.

Por ello, confía en los profesionales de Autofit. Ellos te ayudarán a que tomes la mejor opción para tus necesidades y a que no tengas problemas en el futuro con tus llantas. Los talleres de la Red trabajamos para ser tu elección a la hora de realizar cualquier intervención en tu coche.

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