El último Índice Mundial del Ciclismo señala que España es el país en el que más crece el uso de la bicicleta entre sus habitantes (entre 2015 y 2016, su utilización aumentó más del 8%). En su mayoría, el usuario tipo es un hombre menor de 40 años y con formación superior, si bien su uso llega a todos los sexos y edades.

De este modo, la mitad de los españoles son usuarios de bicicleta con alguna frecuencia y uno de cada diez pedalea a diario. Así, la presencia de ciclistas en carretera, especialmente en verano, es cada vez mayor, por lo que tanto conductores como usuarios de la bici deben coexistir respetando siempre las normas para que dicha convivencia sea lo más segura posible.

Este aumento exponencial del uso de la bici ha provocado también una creciente necesidad: el transporte de bicis en vehículos para llevarlas en nuestros viajes de ocio. De ahí que estén proliferando, por ejemplo, los portabicis.

En la actualidad, los conductores disponen de hasta cinco formas distintas para transportar las bicicletas en sus vehículos, todas ellas con ventajas e inconvenientes.

En el interior del vehículo

Llevar las bicicletas en el interior del coche, o en el maletero, abatiendo los asientos, es una práctica muy habitual. Sin embargo, aunque es legal, la DGT desaconseja este método por su peligrosidad en caso de accidente, ya que, según apuntan desde Tráfico, el peso de las bicis se multiplica por 35 a tan solo 56 km/h, por lo que se convierte en un peligroso proyectil que puede golpear fatalmente a los ocupantes.

Portabicis en el interior del vehículo

Este sistema, sin embargo, tiene varias ventajas al ser el más cómodo en caso de que no instales ningún elemento extra. Además, no afecta a la aerodinámica del coche y por tanto al consumo; y es menos probable que suframos un robo.

Si optamos por este método, tenemos dos formas de hacerlo, aunque siempre será necesario que las bicicletas vayan bien sujetas y deberemos disponer de un amplio maletero. Si hacemos un uso ocasional y disponemos de espacio suficiente bastará con desmontar al menos una rueda para que puedan entrar las bicicletas. Este sistema tiene también otros inconvenientes como que podemos manchar de grasa el interior del coche o dañar partes frágiles de la bici como el cambio o los frenos de disco. En este sentido, las bicicletas deben ir perfectamente sujetas a partes fijas del vehículo y no deben estorbar la libertad de movimientos de los ocupantes.

Por su parte, en caso de que vayamos a transportar las bicis con cierta frecuencia será conveniente que instalemos un sistema (normalmente de raíles) que permita anclar las bicis. Sin embargo, como decíamos, necesitaremos un maletero amplio y nos quedaremos sin espacio para equipaje u otras personas.

Portabicis de portón trasero

El portabicis de portón trasero es un sistema bastante extendido por su bajo coste y comodidad para subir y bajar las bicis. Sin embargo, si vas a usarlo con frecuencia es algo molesto, ya que habría que desmontarlo cuando no se utiliza. Los hay que permiten el transporte de hasta cuatro bicicletas, pero es fácil arañarlas entre ellas y arañar también el coche con las bicis o con los anclajes del propio portabicicletas. Además no se puede abrir el portón con las bicicletas cargadas. Las bicicletas deben ir bien sujetas al portabicis. Para ello podemos usar cintas de amarre, tensores, pulpos…

Portabicis de portón trasero

Por otro lado, habrá que prestar especial atención a que la carga no sobrepase la anchura total del vehículo (incluidos los retrovisores). Además no pueden tapar los pilotos y matrícula del coche y en la mayoría de los casos lo hacen (habrá que desmontar las ruedas), así que hay que instalar pilotos y matrícula auxiliares junto con la placa de señalización V-20 (cuadrada con diagonales blancas y rojas).

Entre las ventajas de este portabicis está que al ir las bicicletas fuera del vehiculo libera espacio interior para equipaje o personas. Además, una vez desmontado, el soporte se puede guardar en el maletero y no ocupa mucho espacio. Sin embargo, obliga a quitarlo para poder abrir el maletero, es un poco lento de colocar hasta que le coges el truco y, como decíamos, podemos arañar la carrocería. Asimismo, si el conductor no puede ver por el retrovisor interior, debemos llevar retrovisor en el lado derecho.

Portabicis de techo

Son los más comunes, encontramos hasta tres tipos distintos y todos ellos necesitan la instalación de barras de techo. Uno ya está casi en desuso y es el que soporta la bici con las ruedas hacia arriba. Tiene un soporte para el sillín y ancla la bicicleta por el manillar. Es incómodo y genera muchas tensiones que pueden acabar averiando la bici.

Portabicis de techo

El segundo tipo exige desmontar la rueda delantera: sujeta la bicicleta por las punteras de la horquilla, donde se ancla normalmente la rueda, y la trasera se suele atar con un rastral de bicicleta. La ventaja es que ocupa muy poco y no daña ni marca la bicicleta, pero te obliga a llevar la rueda delantera en el maletero.

El tercer sistema es el más extendido: consta de un raíl sobre el que descansa la bicicleta completa y dos brazos (o uno) que sujetan la bicicleta por el cuadro. También hay que atar la rueda trasera para que la bicicleta no bascule hacia delante en las frenadas. Es más aparatoso que el otro y suele arañar un poco el punto del cuadro donde contacta, pero no hay que desmontar nada ni restar carga al maletero.

Entre sus ventajas están que, al ir las bicicletas fuera, libera espacio interior para equipaje o personas. Además, es más rápido montar las bicis que en el de portón trasero y no es necesaria la placa V-20. Por contra, este sistema afecta más a la aerodinámica y, por tanto, al consumo.

Como inconvenientes el primero es su incomodidad a la hora de cargar las bicicletas ya que hay que subirlas hasta el techo. Además, se nos puede olvidar que llevamos las bicis arriba, algo que puede tener su peligro en túneles, gasolineras, aparcamientos…

Portabicis de enganche o de bola

Son los que se instalan en la parte trasera del coche con una bola de remolque. Es una buena opción para transportar bicis (de 2 a 4 unidades) de forma habitual ya que el montaje es rápido y las bicis se montan fácilmente.

Portabicis de enganche o de bola

Este sistema, que entre otras ventajas permite la apertura del maletero abatiendo el portabicis, lleva incorporado luces traseras y hueco para colocar la matrícula. Los conductores que la dejen puesta cuando no lleven las bicicletas deben tener cuidado a la hora de aparcar ya que podrían causar daños a otros vehículos.

Como es evidente, este sistema requiere la instalación en un taller de la bola de remolque que deberá certificar dicho montaje, ya que nos lo pedirán cuando pasemos la ITV.

A este sistema se le aplican las mismas condiciones que al portabicis de portón trasero por lo que también requiere la instalación de la placa V-20. Cabe recalcar que, en ambos casos, la carga no puede sobresalir más de un 15% de la longitud del vehículo. Esta distancia la puedes obtener multiplicando el largo de tu coche por 0,15.

Bicicletas en remolque

Una vez instalado el enganche de bola, otra opción es que podremos transportar las bicis en un remolque, una alternativa que nos liberará el maletero para llevar equipaje y otros objetos. Se trata de una opción profesional y cómoda pero que cambiará por completo tu manera de conducir y de hacer maniobras, a lo que se sumará un mayor gasto de combustible.

Asimismo, además de lo dicho anteriormente sobre la disposición de la carga, habrá que añadir la normativa específica para remolques.

Como consejo, y aunque no sea obligatorio, deberás llevar siempre contigo una rueda de repuesto del remolque.

A tener en cuenta

Recuerda que la elección del portabicis, según tus necesidades, es básica para que lo uses cómodamente, independientemente del tipo de bicicleta que tengas.

Por otro lado, ten también en cuenta que nos pueden sancionar si incumplimos algún aspecto de la normativa aplicable a cada sistema de transporte. Las multas pueden variar de los 80€ a los 200€ así que lo mejor es asegurarse de que las llevamos correctamente.

Como norma general, asegúrate de que las bicis van bien sujetas. No serías el primero al que se le caen las bicis en mitad de la carretera, con la posibilidad de causar un accidente.

Asimismo, recuerda que llevar la placa V-20 es obligatorio siempre que llevemos carga trasera; modera tu estilo de conducción (toma las curvas con suavidad y reduce la velocidad, sobre todo a la hora de pasar badenes y resaltes); y asegúrate de bloquear las ruedas y los pedales para que no vayan girando en carretera (puedes hacerlo con bridas o con cinta adhesiva.

Confía en Autofit

Si necesitas transportar bicicletas en tu coche o revisar tu vehículo este verano, consulta a los profesionales de Autofit., que te darán la mejor solución para tus necesidades. Del mismo modo, para evitar sorpresas a la hora de cuidar tu vehículo, confía en los expertos de nuestra Red, la mejor opción para reparar o mantener tu vehículo en óptimas condiciones.

Valora el artículo y ayúdanos a mejorar