motor de aranque

El frío hace mella en el funcionamiento del motor de arranque de tu coche. Atento a los síntomas de un funcionamiento anormal.

El motor de arranque de tu automóvil es un componente imprescindible sobre el que debes de prestar especial atención cuando llega el frío.  Así que si ves que empieza a demostrar un comportamiento anormal, que a tu coche le cuesta a arrancar más que de costumbre, quizás haya llegado el momento de cambiarlo.

Consulta con tu taller Autofit porque el frío del invierno, además, juega en su contra. ¡Que nada estropee el buen arranque de tu coche!

¿Cómo funciona el motor de arranque?

El motor de arranque se encarga de accionar el motor de combustión de nuestro automóvil hasta que éste continúa funcionando por sí mismo. Ten en cuenta que la mayoría de los motores de gasolina de combustión interna necesitan un impulso mínimo de 50 RPM para poder arrancar, lo que quiere decir que es necesaria una potencia eléctrica notable para arrancar. Pero el frío añade más complicaciones, pues con la bajada de temperatura el aceite adquiere mayor viscosidad y añade exigencias adicionales al arranque.

No debemos olvidar que otro componente, la batería, juega un importantísimo papel en la consecución de un buen arranque del motor. En la actualidad, los motores de arranque disponen de un electroimán que funciona con corriente continua, y se alimenta del acumulador para conseguir, al final, vencer la resistencia inicial de los componentes del motor al arrancar: lograr un buen arranque del motor.

Actualmente, el motor de arranque, al ser motorreductor, tiene un consumo más bajo de energía que antes. Y también se ha conseguido reducir notablemente su peso y tamaño para hacer más sencillo, precisamente, el arranque en frío. Pero para conseguir ese arranque más rápido y eficiente, el inconveniente pasa por la incorporación al conjunto de ciertos imanes que están sometidos a deterioro y oxidación.

Fallos el motor de arranque

Recapitulando: si tu coche no arranca, o no lo hace convenientemente, es probable que la culpa sea del motor de arranque o de la batería. Quizás algo impida que la energía de la batería nos permita arrancar el coche.

Un truco para saber si el fallo radica en la   batería o en el motor de arranque pasa por conectar las luces. Si notas que la intensidad es muy baja, o que al conectar las pinzas funciona el sistema, piensa en la batería. Si no es así, seguramente será el motor de arranque el que está provocando el fallo.

En otras ocasiones, los fallos en el motor de arranque se pueden manifestar a través de ruidos a la hora de arrancar el coche –cuando giramos la llave de contacto-. Si los ruidos se prolongan mientras el motor de arranque está en funcionamiento, blanco y en botella… el motor de arranque nos está diciendo que su desgaste ya es notable. Asimismo, es posible que puedas percibir un cierto olor a quemado al encender el vehículo que haga presagiar un posible cortocircuito en este componente.

¿La mejor opción? En cualquier caso, consultar los síntomas o posibles dudas con tu taller Autofit.

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