Malos hábitos con tu coche que pueden salirte caros

Malos hábitos con tu coche que pueden salirte carosEl propósito de los consejos que te ofrecemos en este blog es que, por un lado, conozcas mejor tu coche y, al mismo tiempo, cuides de él lo mejor posible para conseguir una mayor vida útil de todos sus componentes, así como que evites averías.

En los artículos, además de explicarte en qué consiste uno u otro componente, te damos una serie de claves para esquivar fallos graves que te obliguen a pasar por el taller, que, en la mayoría de los casos, supondrán un desembolso mayor que seguir las advertencias y efectuar un mantenimiento periódico responsable.

Y es que para que un vehículo funcione de forma correcta y durante el mayor tiempo posible, debemos cuidarlo como se merece. Así, algunos malos hábitos, que ya hemos esbozado en otros post, debemos desterrarlos para circular más seguros, evitar averías y contribuir a que nuestro coche nos dure más tiempo.

Malos hábitos de mantenimiento

El primero de los malos hábitos que debes desterrar para siempre es el de no realizar los mantenimientos periódicos a tiempo. Visitar el taller para las tareas de mantenimiento preventivo requeridas es clave para el buen estado de nuestro vehículo. Así, los cambios de aceite y filtros, rellenado y sustitución de líquidos, o el reemplazo de piezas (correas de distribución, amortiguadores, discos y pastillas…) cuando lo recomienda el fabricante nos evitará problemas y posibles averías.

Asimismo, nunca conduzcas con los neumáticos desgastados o con baja presión. Unos neumáticos sin dibujo aumentan el riesgo de sufrir un reventón o aquaplaning si llueve, con el riesgo de perder el control del vehículo. Del mismo modo, revisa la presión una vez al mes: circular con la presión recomendada evitará que se desgasten antes de tiempo y de forma irregular, y evitaremos un mayor consumo de combustible.

Utiliza el aire acondicionado regularmente. En Autofit, ya te hemos contado que debemos ponerlo en marcha al menos durante 10-15 minutos una vez al mes haga o no calor. Hacerlo, ayudará a mantener el compresor en buen estado y a evitar fugas del gas refrigerante, al mantener el circuito lubricado.

Cuida el motor de tu coche

Respecto al aceite lubricante, utiliza siempre el adecuado y mejor que sea de calidad. Una buena lubricación es fundamental para el correcto funcionamiento del motor. Por eso, es muy importante que utilicemos un aceite de motor con la viscosidad especificada por el fabricante de tu coche. Además, vigila periódicamente su nivel: ni excesivo ni insuficiente, que provoquen daños, desgastes o sobrecalentamiento en el motor.

También, vigila el carburante que utilizas, en su calidad y cantidad. Equivocarnos al repostar, utilizar un combustible de baja calidad o circular en la reserva son prácticas que pueden salirnos caras. Así, conducir en reserva puede dañar la bomba de combustible, ya que, en muchos vehículos, el propio carburante actúa como refrigerante de la bomba. Además, los residuos que puedan acumularse en el fondo del depósito pueden afectar a los inyectores.

Por otra parte, nunca ignores los testigos de advertencia que se iluminen en el salpicadero, ya que un fallo corregido a tiempo también nos evitará costosas averías.

Malos hábitos de conducción

En cuanto a los malos hábitos en nuestra forma de conducir, el primer consejo es que nunca aceleres bruscamente con el motor en frío, ni lo apagues inmediatamente, especialmente en motores con turbo. Cuando arrancamos en frío debemos dejar que el lubricante y los elementos del motor alcancen la temperatura ideal de funcionamiento. Para ello, dejaremos el motor arrancado unos segundos antes de emprender la marcha e iremos acelerando progresivamente.

En cuando a no apagar el motor inmediatamente tras un largo trayecto, ten en cuenta que, ciertos elementos, como el turbo, alcanzan temperaturas muy elevadas de funcionamiento, por lo que apagar el motor bruscamente puede provocar serias averías, especialmente si lo hacemos con frecuencia. Es importante dejar el motor al ralentí al menos un minuto antes de apagarlo para que el sistema de refrigeración pueda reducir la temperatura de los elementos que lo requieran.

Nunca utilices el embrague y el freno en exceso… o en defecto. Si utilizamos embrague y el freno en exceso podemos desgastarlos prematuramente. En el caso de los frenos, mantén siempre la distancia de seguridad y, en lo posible, utiliza el propio motor como freno levantando el pie del acelerador. Por otro lado, no frenar apropiadamente al pasar por obstáculos como badenes puede castigar neumáticos, suspensión

No apoyes la mano en la palanca de cambios. Esta costumbre provoca una presión innecesaria sobre el mecanismo del cambio, desgastándolo en exceso y provocando vibraciones e imprecisión del cambio a largo plazo. Sólo debemos utilizar la palanca para cambiar de marcha y siempre con suavidad.

Tampoco te apoyes sobre el volante con fuerza, ni lo agarres por abajo ni tires de él. Asimismo, sentarnos demasiado cerca o demasiado lejos del volante puede provocarnos graves lesiones en caso de accidente, muchas veces, a causa del propio airbag del vehículo.

Evita los extremos al volante

Además de estos malos hábitos, ten en cuenta que tu forma de conducir puede provocar daños importantes en tu vehículo. Por eso, efectúa una conducción responsable, lo más tranquila posible, ya que el estrés o las prisas son ‘elementos’ que pueden provocar averías en tu coche.

Así, nunca conduzcas de forma agresiva, es decir, ir dando acelerones bruscos, arrancar patinando las ruedas motrices o conducir con el coche revolucionado en exceso. Son hábitos que, no sólo provocan un consumo innecesario de combustible y un desgaste prematuro de neumáticos y otros elementos del vehículo, sino que, además, a la larga, dañan seriamente el motor.

Del mismo modo, tampoco conduzcas de manera demasiado relajada. Igual que conducir de manera agresiva es perjudicial para nuestro vehículo, hacerlo de forma muy relajada puede ser también perjudicial para nuestro coche. Llevar el coche en marchas largas, poco revolucionado para ahorrar combustible, puede llegar a ser contraproducente y perjudicial para el motor. Este hábito puede acarrearnos costosas averías en bielas, cigüeñal, válvula EGR, catalizador, filtro antipartículas

Confía en Autofit

En resumen, presta a tu coche toda la atención que se merece. Esto se traducirá en una mayor vida útil, además de una mayor seguridad para ti y los tuyos en carretera. De la misma forma, realiza una conducción adecuada a cada circunstancia, respetando las normas, para poder anticiparnos ante cualquier imprevisto sobre el asfalto.

Confía en los profesionales de nuestra Red. Trabajamos día a día para seguir siendo tu mejor opción a la hora de reparar o mantener tu coche en perfecto estado.

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