Los riesgos de circular con amortiguadores deteriorados

amortiguadores
El sistema de amortiguación es esencial para poder mantener el control del vehículo.

Los amortiguadores forman parte del triángulo de la seguridad de un vehículo, junto con los frenos y los neumáticos. Son los encargados de mantener en contacto las ruedas con el asfalto y además se encargan de filtrar las vibraciones de la carretera que se transmiten en el habitáculo.  Es por tanto importante que estos componentes estén en buen estado para tu seguridad y para la del resto de conductores.

El sistema de amortiguación es esencial para poder mantener el control del vehículo sobre todo a altas velocidades, ya que influye directamente en el comportamiento de los frenos, la dirección y la estabilidad del vehículo.

Si los amortiguadores están en mal estado, éstos no absorben adecuadamente las fuerzas a las que se somete el coche y por tanto puedes perder la adherencia en giros, perder la dirección o sufrir aquaplaning en días de lluvia. Tener los amortiguadores deteriorados influye también en el frenado, aumentando considerablemente las distancias de frenada, además de afectar también a la estabilidad del vehículo.

Además de consumir más combustible del habitual, tener los amortiguadores mal hace que los neumáticos puedan llegar a desgastarse y reducir su vida útil hasta en un 20%.

¿Cómo saber si los amortiguadores están en mal estado?

A diferencia de otros componentes del vehículo, si los amortiguadores no funcionan bien y ya toca cambiarlos no hay ningún aviso que se enciende en el salpicadero de tu coche para advertirte de ello. Lo recomendable es revisarlos cada cierto tiempo.  Los amortiguadores empiezan a perder eficacia poco a poco a partir de los 30.000km y conviene revisarlos cada 20.000km y, como mucho, cambiarlos cada 60.000km.

Un truco casero para comprobar el estado de tus amortiguadores es empujar con fuerza sobre el coche, justo encima de cada rueda. Cuando llegue al punto de máxima compresión, suelta y comprueba qué ocurre. Si al volver hay un rebote es síntoma de que los amortiguadores no están en muy buen estado.

A parte, si los amortiguadores están deteriorados, notarás por ejemplo que en las curvas cerradas la tendencia general del vehículo sea desviarse; que los neumáticos sufren un desgaste anormal o asimétrico; al pasar por un badén escuchas ruidos extraños, o al acelerar sientes vibraciones en las ruedas delanteras o vibraciones en el volante.

Recuerda que los amortiguadores deben cambiarse por ejes, es decir, de dos en dos. Si únicamente cambias el amortiguador de un lado del eje tu coche quedará descompensado y aumentará el riesgo de accidente.

Si tienes dudas, en Autofit nuestros profesionales te revisarán adecuadamente tu coche y te aconsejarán sobre lo que más te conviene.

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