atasco

Los españoles pasamos 72 días de nuestra vida conduciendo en atascos y paramos y arrancamos el motor por este motivo unas 18.000 veces.

Los atascos. Esas interminables colas que hacen desesperar a más de uno en la carretera de camino al trabajo, de vuelta a casa o durante un viaje. Según un estudio, los españoles pasan 72 días de su vida conduciendo en atascos. Pierden 40 minutos de tiempo de media semanal en ellos y paran y arrancan el motor por este motivo unas 18.000 veces.

Las retenciones, sobre todo en horas punta o en operaciones salidas y retorno, son el pan de cada día de millones de conductores. Además de afectar a nuestro estado de ánimo, los atascos son, a menudo, fuente de muchas averías en tu coche.

¿Cómo evitar que los atascos afecten a tu vehículo?

En un atasco has de evitar pisar el embrague en exceso. Salvo que tu coche sea automático, la mayoría de los conductores  tiende a mantener pisado el pedal del embrague en detenciones cortas. Grave error. Aunque sea un suplicio, pon el coche en punto muerto, así evitarás un desgaste incensario en el embrague.

Los frenos son también otros de los grandes perjudicados. Al igual que ocurre con el embrague no es nada recomendable estar pisando el freno todo el rato, ya que ello provocará un desgaste innecesario en líquido, pastillas y discos de freno, acortando así la vida de los mismos. Si el atasco te obliga a estar parado durante un rato y la pendiente te obliga a mantener activos los frenos, utiliza mejor el freno de mano.

Otro de los componentes que pueden resentirse en los atascos es la caja de cambios manual, pudiendo llegar a provocar, con el tiempo, holguras en los engranajes, fallos en las varillas del cambio o desgaste en los sincronizadores, entre otros.

Los atascos afectan más a los vehículos viejos

Sobre todo si el vehículo es viejo, los atascos prolongados pueden llegar a pasar factura a la batería. Durante un embotellamiento es recomendable apagar algunas de las funcionalidades eléctricas del coche como la radio, el climatizador o los elevalunas.

Durante los atascos algunos motores pueden llegar a calentarse, por ello conviene tener el radiador, el anticongelante, el termostato o el ventilador en buen estado, para que el sistema de refrigeración del coche pueda realizar bien su función.

Por último, someter al coche a atascos diarios provoca un deterioro prematuro del filtro del aire, debido a las partículas de hollín y polvo  generadas por los tubos de escape de los otros vehículos, por lo que deberás cambiarlo más a menudo para que realice correctamente su función.

Y para evitar sorpresas indeseadas en la carretera, mantén a punto tu vehículo. Confía en los profesionales de Autofit para el cuidado de tu coche.

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