Los 10 elementos clave del coche a revisar para el veranoQuien más quien menos ya está pensando en las vacaciones de verano. En esta época del año muchos españoles aprovechan los días de descanso (también los fines de semana) para disfrutar de las actividades al aire libre y muchas de ellas implican salir a la carretera.

Por eso, es muy importante asegurarnos de que el vehículo en el que viajemos se encuentra en perfecto estado. Así, es fundamental revisar los elementos clave de nuestro coche para que nuestra seguridad no se vea perjudicada en nuestros trayectos.

De esta forma, es más que recomendable una visita a nuestro taller de confianza antes de que llegue el calor para tener nuestro coche listo para incrementar la media de kilómetros que solemos hacerle con respecto al resto del año. Y nada mejor como confiar en los profesionales de Autofit a la hora de realizar cualquier operación de mantenimiento o reparación de tu vehículo.

Elementos clave a revisar

¿Qué elementos clave para nuestro coche debemos revisar? Desde Autofit te recordamos los 10 componentes básicos que no deben faltar en tu revisión de coche para el verano. Para empezar, no olvides los tres componentes del ‘triángulo de la seguridad’: neumáticos, amortiguadores y frenos.

Así, revisa los neumáticos. Comprueba su presión (no olvides hacerlo al menos una vez al mes) y que el dibujo de la banda de rodadura esté por muy encima del límite legal (1,6 mm). Recuerda que los fabricantes recomiendan su sustitución al llegar a los 3 mm. También, verifica que no presentan grietas, bultos o deformidades, y que el desgaste es uniforme. Si no, es probable que necesiten una alineación o “paralelo”.

No olvides los frenos. Es muy importante que este sistema lo revise un profesional al menos una vez al año. Pastillas y discos delanteros soportan mayor carga de trabajo y, por tanto, sufren mayor desgaste. Si notas vibraciones o chirridos al pisar el pedal, no dudes acudir al taller. Asimismo, conviene controlar el líquido de frenos (lo recomendable es sustituirlo cada dos años).

Junto con neumáticos y frenos, los amortiguadores forman el ‘triángulo de la seguridad’ de tu coche. Permiten mantener la estabilidad del coche, absorber las irregularidades del terreno y frenar con eficacia. Su desgaste no se aprecia fácilmente —nos acostumbramos a su mal funcionamiento—, así que conviene revisarlos cada 20.000 kilómetros.

Vigila los niveles

Aquí, es importante comprobar el nivel del aceite. El lubricante es fundamental para el motor, ya que lo lubrica y reduce el rozamiento de sus distintos componentes. Un motor bien lubricado mantiene sus prestaciones en cuanto a potencia, eficiencia y emisiones contaminantes. Sin embargo, con el tiempo y los kilómetros el aceite pierde sus propiedades, con lo que se puede llegar a poner en peligro las partes fundamentales del motor.

Cada modelo de coche tiene sus propios intervalos de sustitución (entre 10.000 y los 30.000 km). En el libro de mantenimiento de tu coche, su fabricante especifica cuándo debe realizar, si bien un buen truco (siempre en función de los kilómetros que realices al coche) es cambiarlo una vez al año. Y recuerda, sustituye siempre al mismo tiempo el filtro del aceite.

Y es que los filtros también son elementos clave para el motor y para nuestro confort. Así, además del filtro de aceite, verifica que el filtro de combustible se ha sustituido cuando lo marca el fabricante de tu coche. Tampoco olvides cambiar el filtro de aire (que evita que entren impurezas al motor desde el exterior). Su sustitución debería realizarse entre cada 10.000 o 15.000 km, (o una vez al año). Tampoco olvides el filtro de habitáculo que permite mantener limpio el aire para conductor y pasajeros.

Y hablando de niveles, no olvides verificar el nivel del líquido refrigerante (o anticongelante), pues en verano puede haber una pérdida mayor de este fluido por las altas temperaturas. Recuerda que su misión es, precisamente, mantener la temperatura de trabajo de tu motor en su nivel adecuado.

De igual forma, revisa el nivel del líquido limpiaparabrisas, así como el estado de las escobillas. Cualquier tormenta inesperada, el polvo, la sal del mar, insectos, deposiciones de pájaros en el parabrisas pueden perjudicar tu visibilidad y poner en riesgo tu seguridad.

Tampoco olvides…

¿Y qué elementos clave quedan por revisar? Uno de los más importantes en verano es el aire acondicionado o climatizador. Comprueba que funciona correctamente, ya que en los meses previos apenas lo habrás usado. Recuerda que una buena climatización contribuye a tu seguridad, pues viajar con altas temperaturas dentro del habitáculo puede suponer un grave riesgo.

Y mucho menos olvides vigilar las luces de tu coche. El sistema de iluminación y señalización vela por tu seguridad. Por ello, es fundamental que compruebes que funciona correctamente. En carretera, tan importante es ver como ser visto.

Por último, y no menos importante, verifica el estado de la batería. La mayoría de las asistencias en carretera en verano vienen motivadas por fallos en este elemento. Y es que las altas temperaturas, así como un mayor uso (aire acondicionado, navegadores, sistemas de entretenimiento, cargador del móvil, aspiradores… afectan a su carga.  Aunque no hayas notado ningún síntoma extraño (al arrancar, parpadeo de luces, al subir/bajar las ventanillas…), conviene que acudas a un taller para que verifiquen su estado y así evites sustos en tus viajes.

Y para viajar sin problemas, nada mejor como poner tu coche en manos de los profesionales de Autofit. Optar por los talleres de nuestra Red significa elegir la mejor opción para llevar siempre tu coche en óptimas condiciones.

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