Llega el otoño: seis consejos básicos para ti y tu cocheEl otoño ha llegado y con él, los conductores debemos adaptarnos a las nuevas situaciones aparejadas a esta estación y que pueden comprometer nuestra seguridad en carretera.

En otoño, las horas de luz se reducen, algo que se agudiza con el cambio de hora a finales de octubre. Además, estamos más expuestos a la aparición de fenómenos metereológicos adversos mientras conducimos. Lluvia, niebla o incluso el hielo nos pueden sorprender en la carretera.

Y para adaptarnos debemos asegurarnos de que nuestro coche estará en plenas condiciones para afrontar el otoño. Para ello, conviene revisar algunos elementos que repasaremos a continuación y que podrás poner a punto en Autofit. Los profesionales de nuestros talleres trabajan día a día para seguir siendo tu mejor opción a la hora de mantener o reparar tu vehículo.

Los seis imprescindibles en otoño

1.- Adapta tu conducción en otoño

Lo primero que debemos tener en cuenta: adaptar nuestra conducción al otoño, así como seguir algunas recomendaciones para que conducir en otoño sea más seguro, tal y como recomienda la Dirección General de Tráfico (DGT).

Igualmente, además de las medidas que debemos seguir durante todo el año (mantener la distancia de seguridad, respetar los límites de velocidad o usar el cinturón, entre otras muchas) en otoño debemos tener en cuenta que, por ejemplo, las noches se alargan por lo que los riesgos de accidente aumentan.

2.- Revisa los básicos de tu coche para el otoño

Antes de viajar, es necesario poner nuestro vehículo a punto. En este sentido, es imporante revisar que su estado sea el adecuado y, especialmente, comprobar elementos básicos como frenos y neumáticos (presión, dibujo —debe superar los 1,6 mm— y estado general) para asegurar una buena adherencia a la carretera y evitar deslizamientos. Tampoco estará de más echar un vistazo al estado de los amortiguadores.

Asimismo, conviene comprobar el estado de las escobillas y su correcto funcionamiento, ya que durante el verano y, debido a las altas temperaturas, han podido quedar en mal estado. En la revisión, tampoco olvides el líquido limpiaparabrisas.

Y, por último, también es importante revisar que el alumbrado del vehículo, los faros antiniebla y sus reglajes estén en orden. A todo esto, puedes añadir una revisión del nivel del aceite y del líquido refrigerante que pueden haber mermado tras el verano (si es que no toca sustituirlos si no lo hiciste antes de las vacaciones).

3.- Prepara tus desplazamientos

También es importante, cuando vayas a viajar, informarte de la posibilidad de que se produzcan condiciones meteorológicas adversas durante tu trayecto, ya que si éstas no son favorables, es aconsejable, si es posible, retrasar la salida hasta que desaparezcan.

4.- Cuidado con las condiciones meteorológicas

Si ya en carretera las condiciones meteorológicas se vuelven muy adversas, es mejor parar en un área de descanso y esperar a que las condiciones mejoren.

No obstante, y en caso de continuar, con lluvia, las luces de cruce para ser mejor vistos; y con niebla, hay que encender las luces de cruce y alumbrado antiniebla.

Asimismo, si está lloviendo, conviene comprobar, en marcha y de vez en cuando, la eficacia de los frenos, tocándolos suavemente para secar la humedad de las pastillas, siendo totalmente desaconsejable frenar bruscamente para evitar el aquaplaning.

Además, hay que tener presente que la distancia de frenado es mayor con lluvia, por lo que aumentar la distancia de seguridad con el vehículo delantero es fundamental.

5.- Evita la fatiga

Si durante el viaje por carretera en otoño apareciesen esas condiciones meteorológicas desfavorables ten en cuenta que conducir en esta situación aumenta la tensión nerviosa y la fatiga visual provocando una disminución de la atención y aumentando el riesgo de accidente.

Por ello, especialmente en trayectos largos, es importante detenerse cada dos horas o, siempre que se observe fatiga o somnolencia. Y para combatirlos: ejercicios respiratorios o andar para recuperar la capacidad necesaria para conducir.

6.- Ojo con la conducción nocturna

La conducción nocturna entraña peligros asociados a la pérdida de agudeza visual y la disminución del campo visual. Aunque de noche se estima que el tráfico disminuye un 60%, cuatro de cada diez accidentes mortales suceden a esas horas pues, en la oscuridad, no apreciamos ni velocidad ni movimiento. Es más, ésta puede ocultar peligros que sí son visibles con luz diurna (por ejemplo, los objetos oscuros no se ven sobre fondo oscuro).

Todo ello implica más tiempo para identificar objetos e interpretar correctamente la señalización. Así, conviene disminuir la velocidad hasta un 20% respecto a la velocidad permitida, pues al circular con luz de cruce la zona iluminada por los faros puede ser muy inferior a la distancia de parada.

Pero es que, además, podemos sufrir la aparición prematura de monotonía, fatiga y cansancio, especialmente entre las 4 y las 6 de la mañana, cuando baja el nivel de alerta.

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