seguridad pasiva y activa

Los airbags son uno de los elementos de seguridad pasiva con los que cuenta un automóvil.

Conducir es una actividad de alto riesgo y por eso la seguridad es tan importante mientras se conduce. Tan importante es evitar un accidente de tráfico como de, en el caso de que ocurra, paliar los efectos en el conductor, sus ocupantes y los demás involucrados en el percance. Es por ello que todos los vehículos cuentan con una serie de mecanismos que se encargas precisamente de eso, de velar por la seguridad vial.

Esta preocupación por la seguridad surgió en los años cincuenta, cuando los fabricantes de automóviles empezaron a darse cuentan que no sólo debían hacer coches lujosos sino también seguros. Desde entonces las marcas automovilísticas no han cesado su trabajo en lograr coches cada vez más seguros.

La seguridad en los vehículos viene reflejada de dos formas: la seguridad activa y la seguridad pasiva. ¿Sabes en qué consiste cada una?

Seguridad activa

Los elementos que forman parte de la seguridad activa del vehículo son los que permiten mantener el control del coche mientras éste está en marcha con el fin de evitar accidentes de tráfico.

Forman parte de la seguridad activa elementos de serie como los frenos, los neumáticos o los faros, y otros elementos diseñados específicamente para tal fin. Se trata por ejemplo del ABS (Antilock Break System, sistema de antibloqueo de ruedas), el sistema de asistencia a la frenada de emergencia (BAS, brake assist system), el ESP (Electronic Stability Programme, programa electrónico de estabilidad), la dirección asistida, el control de tracción (TCS, Traction Control System), entre otros muchos.

Seguridad pasiva

Por el contrario la seguridad pasiva tiene como objetivo minimizar al máximo las lesiones graves o mortales en los ocupantes del vehículo, una vez que el accidente no ha podido ser evitado.

A tal efecto, forman parte de la seguridad pasiva del vehículo:

  • La carrocería y el chasis: se encarga de absorber parte de la energía que se produce durante una colisión.
  • El cinturón de seguridad: En caso de impacto, los cinturones de seguridad cuentan con un dispositivo que bloquea el mecanismo en caso de sufrir una fuerte desaceleración. Evitan que la persona salga despedida.
  • El airbag: estas bolsas de aire, que se hinchan en milésimas de segundo en el momento en que hay un impacto, evitan que el cuerpo impacte contra el habitáculo del vehículo.
  • Los reposacabezas: su función es la de evitar, en un accidente de tráfico, el llamado “latigazo” o lesión cervical que afecta el cuello y la espalda de la persona.
  • Los cristales: el cristal del parabrisas está preparado para que, en caso de accidente, no salten astillas que puedan dañar a los pasajeros del vehículo y las ventanillas laterales son más débiles para poder romperse en caso de que la puerta se atasque.

Pero a pesar de todos estos sistemas de seguridad, tú no debes de dejar de conducir con precaución y realizar un buen mantenimiento a tu vehículo. ¿Dónde? En los talleres Autofit, así de sencillo.

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