radiador

La misión del radiador es la de enfriar el agua que entra al motor así como de recoger el agua caliente que expulsa el sistema.

El radiador es una pieza fundamental del sistema de refrigeración de un automóvil. Como sabes, el motor de un coche tiene un sinfín de piezas metálicas en movimiento que generan fricción, lo que hace que se produzca un exceso de calor. Esta elevada temperatura, gracias al sistema de refrigeración, es aminorada evitando así que el motor se sobrecaliente.

La misión del radiador es pues la de enfriar el agua que entra al motor así como de recoger el agua caliente que expulsa el sistema. Se encuentra en la parte delantera del motor y  está formado por  un depósito de entrada, otro de salida y un grupo de tubos de cobre dispuestos longitudinalmente y con celdas normalmente de aluminio para una mejor disipación del calor. A través de ésta celdas, el líquido se distribuye a lo largo del mismo, de tal manera que cuando el aire exterior pega de frente al radiador se reduce la temperatura.

El nivel de refrigerante es un punto importante para garantizar que el radiador realice sus funciones adecuadamente, así que procura tenerlo siempre lleno. Y recuerda que el líquido refrigerante debe de ser de buena calidad y ha de cambiarse regularmente –una vez al año o cada 20.000 kilómetros-.

Tipos de radiadores

En el mercado podemos encontrar dos tipos de radiadores:

  • Los de circuito abierto. Son aquellos que incorporan un tapón de llenado en el propio radiador. Este sirve para eliminar la evaporación del líquido interno al exterior para conseguir reducir la temperatura. Es una solución interesante, pero con este método irá bajando el nivel de líquido y habrá que reponerlo con mayor frecuencia.
  • Los de circuito cerrado, que pueden tener o no ese tapón de llenado directo, pero la diferencia es que se comunica con un tanque externo, donde se condensan todos los vapores que se generan en el radiador. Hoy en día estos radiadores de circuito cerrado son los más utilizados, ya que elimina el vapor y no se reduce el nivel del agua.

Averías en el radiador

Mantener el radiador limpio y sin exceso de suciedad es lo adecuado para que éste realice bien su función. Las principales averías que suelen sufrir los radiadores son básicamente dos:

  • La pérdida de hermeticidad
  • Fugas de agua localizadas en las juntas

Ante cualquier síntoma de avería, acércate a tu taller Autofi más cercano.

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