Errores habituales al volante que provocan averías

Errores habituales al volante que provocan averíasConducir es mucho más que arrancar el coche y manejar los pedales y el volante. Conducir es conocer nuestro coche, respetar las normas de circulación, adecuar nuestra conducción a las circunstancias del tráfico, meteorológicas, de la vía… y evitar algunos errores habituales mientras conducimos.

En este sentido, una conducción respetuosa y moderada contribuirá a que tu coche sufra menos averías innecesarias provocadas por volcar sobre el volante nuestro estrés o mal humor. Asimismo, podemos evitar otras averías, algunas de ellas caras, que provocamos con nuestro estilo de conducción. Algunas no son, necesariamente, actitudes ‘agresivas’ al volante, pero si son vicios adquiridos que tienen consecuencias fatales para nuestro vehículo.

¿Eres de los que espera con la marcha engranada y el embrague pisado hasta que cambia el semáforo a verde? ¿Abusas del freno en tu conducción diaria? ¿Te gusta derrapar en las curvas o tomar los badenes por encima de la velocidad recomendada? Si te ves identificado con algunas (o todas) estas situaciones tienes un problema: esta forma de conducir te obligará a pasar por el taller más pronto que tarde.

Aunque alguno de estos malos hábitos los hemos tratado en Autofit, merece la pena ponerlos todos juntos para reconocerlos fácilmente aprovechando que Aema ITV, asociación de ITV de Madrid, los ha recopilado en su blog. Esta entidad ha enumerado diez errores habituales que, a su juicio, cometen los conductores, al volante y antes incluso de sentarse delante de él.

Errores habituales al volante

El primer error comienza en el momento de arrancar ¿Mantienes girada la llave de contacto mucho tiempo? No lo hagas. Evita mantenerla girada más de 10 segundos. Y si no arranca a la primera, espera un poco para que el motor de arranque se enfríe: alargarás su vida.

¿Aceleras sin necesidad? Acelerar nada más arrancar, en frío, es algo del pasado. Con los motores de inyección, la lubricación es casi inmediata, así que evita acelerones innecesarios y circula de forma constante, sin brusquedad, especialmente durante los primeros minutos, para que no dañar el motor. En los motores de gasolina, debes cambiar de marcha entre las 2.000 y 2.500 revoluciones por minuto (rpm); en los diésel, entre las 1.500 y 2.000 rpm. Además, evitar acelerones y frenazos puede reducir el consumo de carburante hasta un 40%.

¿Frenas sin necesidad? Otro de los errores habituales es pisar el pedal de freno sin necesidad. Pequeños golpecitos, en rectas o curvas, no sólo es innecesario y despista al conductor que circula detrás, sino que contribuye al desgaste prematuro de los frenos (pastillas, discos…). Otro consejo: evita las frenadas bruscas, anticipándote y reduciendo la velocidad antes de parar.

¿Pisas el embrague porque sí? ¿Por qué mantienes pisado el embrago cuando estás parado en un semáforo? Mantener la marcha engranada con el coche parado es un grave error, ya que estás haciendo que el embrague trabaje sin necesidad. Igualmente ¿apoyas la mano en la caja de cambios? La mano en la palanca, sólo para cambiar: apoyarla mientras conduces puede provocar holguras que provoquen serias averías.

¿Vas dando saltos? ¿Te gustan los baches, dar botes en los badenes, los derrapes…? Neumáticos, amortiguadores y otros elementos de la suspensión sufrirán más de la cuenta. En cambio, si conduces de forma suave los amortiguadores durarán más, y aumentará tu seguridad en carretera.

¿Conduces a bajas revoluciones? Hacerlo tiene beneficios sí, pero si no lo haces bien, puedes dañar elementos como la válvula EGR, el turbo o el filtro antipartículas. El mínimo para motores gasolina sería 1.400/1.500 rpm, algo menos en los diésel.

Otros errores igual de habituales

¿Llevas las luces a punto? El sistema de iluminación constituye un elemento esencial de tu seguridad. Recuerda que el alumbrado y señalización es clave para que el resto de los conductores sepan de tu presencia, especialmente en condiciones de baja visibilidad (noche, niebla, lluvia…), así como para prever conductas (como frenar, por ejemplo). Por eso, mantenlo en perfecto estado y no conduzcas si tienes fundida alguna lámpara. Y al cambiarlas, hazlo por pares.

¿Cuánto hace que no compruebas la presión de tus neumáticos? Incluso si tu coche incorpora TPMS, comprueba la presión de los neumáticos al menos una vez al menos. Es fácil y lo puedes hacer en cualquier gasolinera ¿Qué pasa si no lo haces? Una presión inadecuada dañará el neumático y reducirá su vida útil.

¿Te pones siempre el cinturón de seguridad? No vale eso de “sólo voy a la esquina”. Una colisión a 50 km/h contra un objeto rígido equivale a caer desde un tercer piso. A una velocidad de 120 km/h, sería como caer desde el piso 14. Abrocharse el cinturón de seguridad puede reducir hasta un 80% la probabilidad de muerte en accidente de tráfico. Comprueba que funcionan correctamente: en las ITV su revisión es minuciosa. Prácticamente todos los defectos en este elemento son considerados graves en la inspección.

¿Llevas roto el parabrisas? El parabrisas es clave para la resistencia estructural del vehículo en caso de vuelco. Además, un impacto, por pequeño que sea, puede afectar en tu visión y aumentar el riesgo de deslumbramientos. Asimismo, una rotura puede provocar que no pases la ITV.

Confía en Autofit

Efectuar una conducción responsable ayuda a que circules con más seguridad y a que evites averías innecesarias y que tu coche dure más tiempo. Del mismo modo, circular con un coche bien mantenido también mejora tu seguridad vial y la vida útil de tu vehículo.

En Autofit apostamos porque efectúes siempre una conducción respetuosa y responsable. Confía en los profesionales de nuestra Red. Trabajamos día a día para seguir siendo tu mejor opción a la hora de reparar o mantener tu coche en perfecto estado.

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