Los motivos por los que el escape puede hacerte suspender la ITVEl escape del motor va más allá del tubo que queda a la vista en la parte trasera de nuestro coche. El sistema de escape de los vehículos con motores de combustión permite la salida de los gases tras la explosión de la mezcla de combustible y aire.

De los cilindros, los gases pasan al colector de escape, y de ahí, atraviesan los distintos componentes que formarían el ‘tubo de escape’. Válvula EGR, sonda lambda, filtro FAP, catalizador, silenciador… son algunos de los componentes del escape que, de fallar, pueden condicionar el resultado en la Inspección Técnica de Vehículos.

Por eso, es clave efectuar un buen mantenimiento del vehículo que asegure el correcto funcionamiento de todos sus componentes. En este sentido, los talleres de Autofit trabajamos día a día para ser tu mejor opción para reparar o mantener tu vehículo en perfecto estado. Confía a nuestros profesionales el cuidado de tu coche.

¿Por qué podemos suspender la ITV por el sistema de escape? Una mala combustión por algún fallo en el motor o una avería en algún elemento del sistema pueden suponer un defecto grave que nos obligue a pasar por el taller si queremos superar la inspección.

El escape en la ITV

Los técnicos de la ITV comprobarán, por ejemplo, el estado del tubo de escape y el silenciador, con especial atención a fugas, efectos de oxidación o corrosión y presencia de grietas o perforaciones.

También verificarán la fijación del tubo y del silenciador; la existencia de modificaciones, sustituciones o eliminación de algún componente en el sistema no permitidas; así como que las emisiones de gases estén dentro de los valores establecidos.

1.- Rechazo por fugas

Se trata de una de las causas más frecuentes de suspenso en la ITV. La mayoría de las ocasiones se debe a que la corrosión o un impacto ha provocado perforaciones en el tubo de escape y los gases se escapan por ellas.

En otras, se debe a que el colector de escape esté mal apretado y la junta se acabe quemando, saliendo parte de los gases por ella. También, aunque menos frecuente, el problema puede ser una brida mal ajustada.

2.- Rechazo por un escape modificado

El tubo de escape tiene que cumplir tres requisitos: seguridad, emisiones y ruido. Y esto sólo lo garantiza el sistema de escape original o uno homologado. Si cambiamos el tubo de escape puede ser considerada o no reforma de importancia.

Hay dos cambios que no son considerados reforma y que, por tanto, no necesitan ser homologados: instalar embellecedores en el escape y cambiar el silenciador o el catalizador por recambios homologados.

Mientras, sí se consideran reforma de importancia los cambios en las colas o salidas de escape que modifiquen la geometría del tramo de salida, el nivel de emisiones o de ruido. También, lo son aquellos cambios en la geometría del tramo de salida en los que no se sustituya el silenciador.

En estos casos, estas modificaciones deben ser homologadas. Para ello, se debe aportar el proyecto técnico y el certificado del taller que hizo la modificación para que la reforma quede anotada en la tarjeta de ITV. Consejo: realiza esta operación en un taller de confianza que te explique los trámites a seguir para poder superar la ITV cuando toque y, además, evitar multas.

3.- Rechazo por emisiones

En 2017, más de un millón de turismos presentaron defectos graves en sus emisiones. Y eso que la nueva ITV no estaba en vigor, una normativa que endurece la prueba, por no hablar de que los vehículos cuyos motores cumplen la norma Euro 6 son sometidos a un test complementario de diagnosis.

La prueba de gases, u opacidad, mide el nivel de humo en el escape. Para ello, se lleva el motor desde el ralentí hasta la velocidad de desconexión (corte de inyección), dando acelerones. Así, se miden los niveles que deben encontrarse entre los límites permitidos.

Para superar la prueba conviene que el motor esté caliente: asegúrate de que antes de llegar a la ITV ha funcionado lo suficiente. Otro consejo antes de pasar la prueba, es ser ‘exigente’ con tu coche para ayudarle a quemar la carbonilla que pueda haber acumulado en el escape.

Por otro lado, si tu coche está soltando un humo sospechoso, además de avisarte de un problema en el motor, te está advirtiendo de que, con probabilidad, suspenderás la ITV.

4.- Rechazo por ruido

En el tubo de escape tenemos al menos un silenciador que sirve, precisamente, para reducir el ruido de los gases en su salida al exterior. Legalmente hay un límite máximo de ruido que puede emitir un motor y los escapes no homologados (o mal instalados) pueden superar ese límite.

En ocasiones, el tubo de escape puede parecer en buen estado, pero si los técnicos detectan que hace demasiado ruido pueden suspendernos. Habitualmente, esto se produce por haber manipulado los silenciosos pretendiendo darle un sonido más ‘deportivo’. Ten en cuenta que, además de suspender la ITV, ir a escape libre puede suponer una multa de hasta 600 euros y la inmovilización del vehículo.

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Emisiones y otros motivos para suspender la ITV por el escape
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