El mal humor o el estrés al volante perjudican a tu coche y pueden acarrear multas

Cómo afectan a tu coche y a tu bolsillo el mal humor y el estrés al volante¿Cuántas veces has escuchado que ni los nervios ni las prisas son buenas para ninguna actividad de nuestra vida diaria? Pues esto también es aplicable a tu conducta al volante.

Y es que perder los nervios o el estrés volcado en la conducción no sólo puede desembocar en que cometamos un error que provoque un accidente, sino que esa agresividad al volante también puede tener un impacto negativo directo en nuestro coche y algunos de sus componentes.

Al mismo tiempo, una conducción agresiva favorece incumplir más las normas de tráfico y aumentar las posibilidades de colisión: no se accionan los intermitentes, no se cede el paso y se olvidan acciones básicas como ponerse el cinturón de seguridad o colocarse los retrovisores. Además, al realizar una conducción más brusca, el consumo del coche también es mayor.

¿Cómo afecta el estrés a tu coche?

Existen varios modos de conducción bajo estrés que pueden provocar daños en tu coche, pues una conducción agresiva e inquieta tiene efectos negativos sobre el vehículo.

Así, el estrés provoca que circules a velocidades elevadas, lo que provoca que al conducir se realicen más frenazos y acelerones —especialmente en ciudad—, con lo que sufren los neumáticos y el sistema de frenado.

Asimismo, este tipo de conducción también ocasiona una reducción de la distancia de seguridad y un aumento del uso del freno y con mayor brusquedad. Además, el conductor está menos alerta ante posibles imprevistos y las posibilidades de sufrir un accidente aumentan considerablemente.

De este modo, al realizar una conducción más agresiva, en el caso de los coches con caja de cambios manual, el conductor tiende a forzar el cambio, pisar el embrague de forma incorrecta o apurar el cambio de marcha, revolucionando así el motor del vehículo, con lo que éste y la transmisión se deterioran mucho más rápido.

¿Me pueden multar por conducir estresado?

¿Alguna vez ibas conduciendo y alguien te ha gritado, te ha hecho un mal gesto o incluso ha intentado bajar del coche para agredirte? ¿Tú mismo lo has hecho alguna vez? Pues debes saber que acciones como insultar a otros conductores, hacer un corte de mangas, participar en una pelea, o chocar con otro vehículo y darte a la fuga son infracciones recogidas por la Ley de Tráfico o, incluso, el Código Penal.

Tal como establece el artículo 18 del Reglamento General de Circulación (y el art. 13.2 de la Ley de Tráfico), “el conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción…”.

De esta forma, dejar de prestar la debida atención a la conducción, se puede considerar como falta leve, sancionado con multa de hasta 80 euros. Sin embargo, la ‘conducción negligente’, recogida en el art. 76 de la Ley de Tráfico como falta grave, conlleva una multa de 200 €, mientras que la ‘conducción temeraria’ está considerada falta muy grave (con multa de 500 euros y retirada de seis puntos en el carné).

Asimismo, los insultos leves son faltas castigadas en el Código Penal con multa de 10 a 20 días teniendo en cuenta las circunstancias personales y económicas del denunciado, pudiendo el impago llevar aparejado el cumplimiento de prisión.

Retirada de carné y hasta penas de prisión

Si participas en una pelea, sin lesiones y con daños en el vehículo que no superan los 400 €, se consideran daños leves por lo que se celebrará un juicio de faltas. Si eres el agresor podrían condenarte a una multa diaria de unos 6 € al día de 10 a 20 días, más los gastos de reparación del vehículo.

Mientras, si los daños del vehículo y lesiones (en función del tiempo que se esté de baja) superan los 400 euros, se consideran daños graves, un delito que se juzga por vía penal.

Asimismo, el agresor será condenado a pagar una indemnización, con pena de prisión de 3 meses a 2 años, y si el juez lo estima oportuno, se le puede retirar el carné. En el caso de que te defiendas de una agresión también te pueden denunciar.

Del mismo modo, si chocas con otro vehículo y te das a la fuga, además de por el siniestro, pueden denunciarte por un delito de omisión del deber de socorro, lo que conlleva una pena de prisión de 6 meses a 4 años en función de la gravedad del accidente. De igual forma, si un conductor golpea intencionadamente tu vehículo, también se consideran daños intencionales a la propiedad, tipificado como en el caso anterior.

Por su parte, conducir con temeridad manifiesta, poniendo en peligro la vida o la integridad de las personas, está castigado con penas de cárcel de 6 meses a 2 años y privación del derecho a conducir de uno a seis años. Es más, si conduces de forma temeraria “con manifiesto desprecio por la vida de los demás” las penas de prisión serán de 2 a 5 años, con multas de 12 a 24 meses y privación del derecho a conducir de 6 a 10 años.

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Por todo ello, conviene evitar el estrés al volante y mantener una conducción prudente, especialmente en ciudad, que garantice tu seguridad, la de tus acompañantes y la de tu coche. Y es que al volante lo más importante es la conducción, evitando cualquier distracción.

De igual forma, en Autofit te recordamos la importancia de circular siempre con tu coche en las mejores condiciones de mantenimiento para reducir el riesgo de accidentes y averías.

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