Efectos ‘mirón’ o ‘acordeón’: evita los atascos de regreso de vacacionesEn los últimos años las grandes concentraciones de vehículos en jornadas clave (comienzos y finales de mes o quincenas) durante el verano, se han ido diluyendo, pues los conductores parece que cada vez escalonamos más nuestra salida y regreso de vacaciones. Sin embargo, aún hay algunos días concretos en los que los niveles de circulación aumentan de forma considerable lo que puede desembocar en atascos en las carreteras.

Los atascos se producen, básicamente, cuando el número de vehículos que llegan a un determinado punto se acerca o supera la capacidad de la vía, según explica la Dirección General de Tráfico (DGT). Cada carril de una autovía tiene, según la DGT, una capacidad para que circulen un máximo de 2.000 vehículos/hora (con dos carriles en el mismo sentido, serían 4.000 vehículos/hora).

De este modo, cuando el número de vehículos se acerca a ese máximo, comienzan los primeros frenazos: de hecho, a partir de 1.700 vehículos/hora, cualquier maniobra o desplazamiento lateral, provoca una caída brusca en la velocidad de marcha. Los coches circulan a menor velocidad, muy cerca unos de otros, lo que favorece que cualquier toque al freno multiplique su efecto a lo largo de la retención.

Así, para evitar los atascos, nada mejor que planificar nuestro viaje, evitando las horas de mayor concentración de vehículos, y buscando rutas alternativas a las vías que suelen presentar mayores problemas circulatorios.

Sin embargo, existen múltiples factores que acaban provocando los atascos, en un gran porcentaje, ocasionados por los propios conductores. En este sentido, la DGT lleva años advirtiendo del peligro del efecto ‘acordeón’.

El efecto ‘acordeón’

Este fenómeno explica por qué cuando se produce una detención o un frenazo por un cambio de carril, por ejemplo, y vuelve a ponerse en marcha la circulación, esta se reanuda tanto más tarde cuanto más atrás se encuentre nuestro vehículo en la fila.

De este modo, poniendo como ejemplo una cola de 2.000 coches, que ocuparía unos 16 km de largo, estos comienzan a estirarse como si se tratase de un acordeón, de tal forma que el coche inmediatamente después del que ha frenado reanudaría la marcha un segundo después, el de detrás dos segundos… y así sucesivamente hasta que el último vehículo de este ejemplo tardaría hasta media hora en retomar la marcha.

Por este motivo, es importante permanecer atentos a la carretera y no demorar aún más el tiempo de espera obligado con distracciones.

El efecto ‘mirón’

De igual forma, otra circunstancia para reducir los atascos es evitar (y erradicar) lo que se conoce como el efecto ‘mirón’. Tal y como su nombre indica, tiene relación con el morbo que suscita observar el lado de la carretera donde se encuentran vehículos accidentados, provocando una distracción que puede acabar en una colisión con el coche que nos precede.

Posiblemente seamos curiosos por naturaleza pero al volante no tenemos excusas para poner en peligro nuestra vida y la de los demás. Desatender nuestra atención de la carretera mientras conducimos supone la mayoría de las veces: reducir la velocidad, provocar frenazos bruscos en los vehículos que nos siguen y originar el efecto ‘acordeón’. Toda una secuencia de acciones que desembocan en una colisión por alcance en cadena, debida, en parte, por no guardar la distancia de seguridad.

Las deceleraciones o reducciones de velocidad provocadas por los conductores de vehículos son la antesala de las retenciones en carreteras. De ahí que muchas veces no sepamos el origen de los atascos durante nuestro itinerario.

La afluencia de vehículos por obras o por un vehículo averiado son los contratiempos más comunes que sufrimos cuando vamos de viaje pero en muchos casos somos los conductores, con bruscos cambios de velocidad, cambios de carril injustificados, ausencia de señalización de las maniobras, etc, los que creamos innecesariamente las interminables colas de coches.

Evita atascos con el efecto ‘cremallera’

En el lado opuesto se encontraría el efecto ‘cremallera’ que consiste en la alternancia de la prioridad de paso entre los vehículos de ambos carriles en caso de estrechamiento de la calzada (por obras, accidente…), aligerando así la circulación de forma simultánea.

Por tanto, evita acelerar y frenar de forma brusca a fin de que no se ‘cuele’ el conductor que circula a tu lado. De lo contrario, entorpecer el efecto ‘cremallera’ supone generar mayores dificultades al conjunto de la circulación y, por tanto, a nosotros mismos.

Revisa tu coche antes de partir

Durante las vacaciones es probable que hayas movido el coche para realizar alguna excursión y hayas conducido por lugares poco ‘amigables’ con tu coche. Así, haber rodado cerca de la arena de la playa o por ese camino —en el mejor de los casos, de grava— para acceder a un merendero junto a un río, o para hacer una foto de un paraje espectacular ha podido afectar más de lo que piensas a algún componente de tu vehículo, especialmente los neumáticos.

Por eso, desde Autofit te recordamos que, igual que es aconsejable revisar tu coche antes de iniciar tus vacaciones, también lo hagas antes de regresar de ellas para comprobar que tu coche sigue en perfecto estado. Echar un vistazo al estado de los neumáticos y su presión, así como comprobar los niveles, alumbrado, lunas… no está de más para evitar disgustos en tu viaje.

Confía en los profesionales de nuestra Red a la hora de reparar o mantener tu vehículo. Los talleres de Autofit trabajamos para seguir siguiendo tu mejor opción para cuidar tu coche.

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