Cambiar el filtro de habitáculo

Cambiar el filtro de habitáculo no es una operación cara. Además, reporta grandes beneficios para tu salud y la conducción.

Es un gran aliado de nuestra salud cuando conducimos. Por eso, es importante cambiar el filtro de habitáculo regularmente, respetando las recomendaciones del fabricante del vehículo y adaptándonos a nuestro tipo de conducción. Además, no es una operación cara, y sin embargo nos ayudará a disfrutar de un aire mucho más puro en el interior del coche que permitirá prestar mayor atención a la carretera.

Recuerda que un filtro de habitáculo en buen estado mejora la calidad del aire que respiramos en el interior del coche al eliminar la práctica totalidad de los agentes nocivos que contiene el aire. Polvo, polen, esporas u hollín, pero también dióxido de azufre, el benzol u ozono son algunos de los elementos contra los que nos protegerá si está en buen estado. Y si eres alérgico, en primavera, lo agradecerás especialmente.

Si percibes un olor desagradable en el habitáculo de tu coche, o el flujo de aire que sale del ventilador es menor que de costumbre, es motivo para pensar que hay que cambiar el filtro de habitáculo. El cambio de filtro de habitáculo hay que hacerlo, dependiendo del automóvil y el uso que hagamos de él –no es lo mismo conducir por ciudad a diario que coger el coche esporádicamente en áreas rurales- entre los 15.000 y 30.000 kilómetros. Consulta el manual de usuario de tu automóvil y podrás hacerte una idea clara de sus recomendaciones. No obstante, los profesionales de tu taller Autofit te recomendamos revisarlo al menos una vez al año.

Cambiar el filtro de habitáculo: pásate por tu Autofit

¿No sabes si tienes que cambiar el filtro de habitáculo de tu coche? Acércate a tu taller Autofit: sus profesionales te dirán si ese momento ha llegado y, de paso, te dirán cuál es el estado de los principales componentes de tu automóvil.

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