No te olvides de revisar anualmente en Autofit el estado del sistema de embrague de tu coche.

No te olvides de revisar anualmente en Autofit el estado del sistema de embrague de tu coche.

Es un componente fundamental en los automóviles con cambio de marchas manual. Una pieza que cumple una función inestimable en nuestros coches: transmitir la potencia del motor hasta la caja de cambios, facilitando así el elección de marcha y la absorción de las sacudidas provenientes de la transmisión. Por decirlo de otra forma: si hay una marcha engranada, separa y une el giro del motor a la transmisión para liberar el movimiento hacia las ruedas motrices. Y nos permite, por ejemplo, detener el vehículo sin que el motor se pare.

Este sistema está compuesto por varios elementos, como el volante de inercia -o volante motor-, al que llega el movimiento cuando el disco de embrague se acopla al mismo mediante el eje principal. La maza de embrague, por su parte, ejerce presión sobre él para que la potencia del motor llegue a las ruedas motrices. El disco de embrague, por tanto, es el que sufre la fricción y mayor desgaste del conjunto, pues está en contacto con ambos. Y por último, no debemos olvidarnos del collarín de empuje, que acopla o separa el disco cada vez que pisamos el pedal de embrague.

Cambiar el embrague

Pero, ¿cuándo hay que cambiar el embrague? Depende, amigo, de la forma en la que conduzcas, de los kilómetros que hagas al año, y del estado de mantenimiento general de tu coche –que todo influye-. Acude regularmente a tu taller Autofit, y pon tu automóvil en buenas manos. No obstante, orientativamente, puedes tomar como referencia una media de 150.000 kilómetros. Esa es la distancia que cualquier profesional de la mecánica te indicará. Eso sí, todo dependerá del estado de mantenimiento de tu coche. ¡Consulta el libro de mantenimiento de tu automóvil!, y no te olvides de pasar regularmente por tu Autofit para que nada en tu automóvil falle.

¿Qué indica que hay que cambiar el embrague?

Hay síntomas de que algo, evidentemente, no marcha del todo bien. Este componente te está pidiendo que lo cambies cuando:

  • El coche se revoluciona de más, pero no coge velocidad. Es posible que el embrague patine, y que el ferodo del disco se haya desgastado.
  • Las marchas entran mal, de forma brusca.
  • Cuando sueltas el pedal de embrague, notas que su recorrido es mínimo y rápidamente el coche tiende a ponerse en movimiento. Es posible que tu embrague esté apurando sus últimos días.
  • ¿Oyes chirridos al pisar el pedal para embragar que, por arte de magia, desaparecen al soltarlo? Es posible que el collarín esté pidiendo a gritos su sustitución.

¿Tienes dudas? Despéjalas con el consejo acertado de un profesional: el de tu taller Autofit.

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