averías

La tecnología aporta más prestaciones y comodidades a los nuevos vehículos, pero también pueden presentarse más averías.

Los nuevos modelos de vehículos cuentan con más componentes electrónicos que mecánicos, con lo que a menudo las averías son más costosas de reparar, y, para ello, en ocasiones, es necesaria hasta una máquina específica de diagnosis. Cualquier utilitario puede presentar fallos de fábrica, pero las estadísticas hablan que unas marcas son más fiables que otras, simplemente porque a lo largo de varios estudios han tenido menos fallos.

A continuación citaremos algunas de las averías que con más frecuencia pueden aparecer en los coches de hoy en día, equipados con los últimos avances tecnológicos. No son las únicas averías que se pueden presentar, pero sí las que con más frecuencia se manifiestan en los autos durante sus primeros años de vida tras ser matriculados.

Fallos más frecuentes

Los nuevos modelos de automóvil son más complejos que los coches de los 50 por ejemplo, pero en contrapartida la aplicación de avances tecnológicos ha hecho que los coches sean cada vez más seguros, tengan más potencia y ofrezcan mayores prestaciones y comodidades a los conductores.

Al tener más componentes tecnológicos, puede ocurrir en ocasiones que tengamos que llevarlo al taller antes de los dos primeros años debido, a veces, a problemas de fabricación o por un mal uso del vehículo. Averías en la válvula EGR, en el turbo o en el volante bimasa son algunas de las más frecuentes, aunque no las únicas:

  • Turbocompresor. La acumulación de carbonilla en los motores diésel o una lubricación deficiente debido a una mala conducción son las principales causas de las averías en el turbo.
  • Válvula EGR. La acumulación de carbonilla en los diésel también puede provocar averías en la válvula ERG, que es la que se encarga de recircular aire caliente al motor para que se caliente antes y reducir las emisiones de NOx. A veces con limpiarla basta, aunque en ocasiones hay que cambiarla por completo.
  • Volante bimasa. Los volantes a motor de doble masa son la alternativa al volante rígido. Ruidos al arrancar, ruidos apreciables al ralentí y al acelerar, fallos de motor al ralentí tras el arranque y tiempos de arranque más largos pueden ser los síntomas de que el volante bimasa falla.
  • Colectores de admisión. Son los encargados de ayudar a que el aire entre rápidamente con la velocidad adecuada a los cilindros de los motores para mejorar así el rendimiento del motor.
  • Inyectores. Se encargan de suministrar la cantidad necesaria de carburante al motor para que se realice la combustión. Generalmente notarás un descenso considerable en la potencia del motor.
  • Elevalunas eléctricos, mandos, limpiaparabrisas, aibags, etc.

Y recuerda que si se presenta alguna avería en tu coche, confía en los profesionales de Autofit, siempre a tu servicio.

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