averías más caras

El embrague, el turbo, el catalizador, la válvula ERG y los inyectores son algunas de las averías más caras de repara.

El pasar por el taller mecánico es uno de los trámites que todo conductor trata de evitar o prolongar, sobre todo por el miedo a la factura final. Y es que hay determinadas averías en los coches que pueden llegar a dejarte la cuenta tiritando. Es por ello que, aunque muchas averías no se pueden evitar, llevar un mantenimiento adecuado del coche puede ayudar a prevenir futuros fallos graves.

Pero dentro del ranking de las averías, hay algunas que se llevan la palma, en cuanto a lo costosas que son de reparar. El embrague, el turbo, el catalizador, la válvula ERG y los inyectores son alguna de las averías más caras con las que uno se puede topar.

Cinco averías que superan los mil euros

El embrague es una de las piezas más importantes del vehículo y también es uno de los componentes que más averías sufre, y no es precisamente barata su reparación. Su función es la de transmitir la potencia del motor hasta la caja de cambios, permitiendo realizar el cambio de marchas a la vez que absorbe las sacudidas de la transmisión. La sustitución del embrague y su instalación es un proceso complicado, por lo que si puedes localizar antes de que se estropee del todo el fallo, a través de posibles ruidos al embragar, por ejemplo, podrías evitarte males mayores.

Un fallo en la válvula EGR (Exhaust Gas Recirculation) es otro de los quebraderos de cabeza para los conductores. Este dispositivo se encarga de controlar y registrar el nivel de óxido de nitrógeno (NOx) del escape. Se encuentra ubicada entre el colector de admisión y el escape y una excesiva acumulación de hollín y carbonilla son sus principales enemigos. Una disfunción en el arranque, tirones, alto consumo de combustible, ahogamiento del motor, exceso de humos y falta de potencia pueden ser indicativos de que la válvula falla.

El turbo, que por un lado es el encargado de añadirle un extra de potencia a los vehículos, también es otra de las piezas caras de reparar. La mayoría de los problemas que sufre el turbo están directamente relacionados con fallos en la lubricación: calidad insuficiente y cantidad errónea de aceite; así como por un exceso de carbonilla en sus conductos, que lo obstruye y limita su funcionamiento. Por lo que atento con ello.

Otra pieza complicada y que supone una de las averías más caras de reparar son los inyectores. Las causas más comunes de avería son el desgaste natural, el uso de combustible de baja calidad y, en menor medida, un mal mantenimiento del vehículo.

Por último está el catalizador, que aunque es de todas estas piezas la que suele ser más económica de reparar, su reparación es un tanto complicada. Se trata de un componente clave en la repercusión de los vehículos en el medio ambiente. Una falta de potencia, excesivas caladas del coche, ruidos metálicos en la parte inferior del vehículo o la salida de humo denso y con olor extraño de los escapes pueden ser claros indicios de un fallo en esta pieza que se encarga de educir la contaminación que generan los gases tras su combustión.

Así que no te la juegues y ante cualquier síntoma o posibles dudas consulta con tu taller Autofit.

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¿Cuáles son las averías más caras en un coche?