coche de segunda mano

Antes de adquirir un un coche de segunda mano es importante comprobar a fondo su estado. Si tienes dudas en Autofit te podemos asesorar.

Los vehículos de ocasión son cada vez una opción para muchos conductores. No en vano, en 2016 las ventas de vehículos de segunda mano crecieron un 12,3% respecto al ejercicio anterior, hasta situarse en 1.941.073 unidades, según datos del Instituto de Estudios de Automoción (IEA).

Pero… ¡ojo! Si te decantas por un VO debes andarte con ojo, ya que no se trata de un coche nuevo y, por lo tanto debes asegurarte de que el vehículo está bien. En este sentido, uno de los factores clave es que el coche haya sido mantenido correctamente en el taller, respetando los periodos de revisión marcados por el fabricante, y utilizando siempre componentes y materiales de la mejor calidad.

Que no te vendan gato por liebre

En el mercado de la segunda mano, puedes encontrarte con cierta picaresca, por eso antes de adquirir un coche usado debes prestar atención y fijarte bien en algunos aspectos como:

  • Carrocería. Es, tal vez, lo que más llama la atención a simple vista. Observa que no presente arañazos y fisuras grandes que atraviesen la pintura y dejen al descubierto la chapa. Es importante también que no presente indicios de corrosión, ni grandes abolladuras, ni cambios en la tonalidad o en la textura de la pintura, ya que podrían ser marcas de posibles golpes. Asimismo, también es importante observar el estado de las juntas de goma.
  • El paragolpes. También puede ofrecerte información valiosa a simple vista. A veces te puedes encontrar con paragolpes que presentan rozaduras, arañazos, roturas, reparaciones con pintura o incluso que les falta material, o con aspecto de no ser una pieza original. En tal caso, desconfía.
  • Cristales, lunas y espejos. Mira de que no presenten picaduras o fisuras mayores de 1,5 cm y visibles desde 1 metro, ni descolgamientos. Si el coche tuviera cristales tintados cerciórate que cumplan con la normativa.
  • Neumáticos. Son muy importantes para la seguridad y aunque los puedes cambiar, al adquirir un coche de segunda mano es importante comprobar su buen estado. Mira que tengan la profundidad del dibujo recomendada y la presión correcta y que no presenten rajas, grietas ni un desgaste excesivo ni irregular, ni flancos deformados. Observa también la fecha de fabricación del neumático porque, aunque no caducan, con el paso del tiempo el caucho se deteriora.
  • Faros, luces e intermitentes. Comprueba que equipa piezas originales y fíjate que no presenten ni fisuras, ni impactos y ni roturas en las tulipas de protección que pueden afectar a la proyección del haz de luz. Y si tiene algún dispositivo añadido, que cumpla con la homologación.
  • Tubo de escape. A primera vista mira que no tenga grietas y que no presente fallos en la mezcla de combustible, eso lo verás si emite un exceso de humo por el escape.
  • También es importante fijarse bien en el interior del coche. Que la tapicería no tenga manchas, roturas ni quemaduras. Comprueba que los cinturones, tanto los delanteros como los traseros, deslizan sin dificultad, que no presenten fallos en el anclaje ni que tengan roturas o cortes en la cinta del cinturón.
  • Cuadro de mandos. El miedo que tiene todo comprador de un coche de segunda mano es que hayan trucado el cuentakilómetros. Aunque no es ilegal si se hace con el fin de engañar al comprador sí que se puede considerar delito. Sospecha si el coche tiene muchos años y pocos kilómetros. Lo normal -y casi mínimo- es realizar unos 10.000km al año.
  • Pérdida de líquidos. Uno de los problemas más habituales es la falta de estanqueidad de los circuitos. Las fugas y manchas de líquido pueden tener su origen en: un fallo en el sistema de frenos, o en el circuito del aire acondicionado o en el motor.
  • Los frenos. Antes de comprar un coche usado es importante probarlo. Comprueba que el pedal del freno no se hunde en exceso, ni emite ruidos, y que no haya tensión en el freno de mano.
  • El motor. Fíjate en que el ralentí no sea irregular, ni se escuchen ruidos anormales ni que se pare sin motivo.
  • Otro de los aspectos en los que debes fijarte es en la dirección. Es importante que no el giro del volante no se bloquee, que no presente holguras o una dureza excesiva, que el volante esté bien fijado, que el paralelo sea el adecuado y que no presente ruidos en ni en la dirección mecánica ni asistida.
  • Por último, la suspensión también debe ser comprobada. Fíjate en que no haya un balanceo excesivo, ni ruidos metálicos anormales ni un desnivel acusado de la carrocería.

Como ves, son muchos los puntos que observar y comprobar antes de adquirir un coche de segunda mano. Si tienes dudas acerca del buen estado del coche, en Autofit encontrarás grandes profesionales que pueden asesorarte. El mantenimiento es una de las partes más importantes del vehículo, y si eso no se cuida, a la larga puede suponer una auténtica ruina para el comprador.

Valora el artículo y ayúdanos a mejorar

Consejos para comprar un coche de segunda mano con garantías