Como funcionan discos de freno¿Sabías que a una velocidad de 120 km/h, la diferencia entre unos frenos en buen estado y otros deteriorados es de 20 m en la distancia de frenado? Los frenos forman parte del sistema de seguridad activa del vehículo y son unas de sus piezas clave. Por esta razón, debes mantenerlos en perfecto estado de funcionamiento.

Dentro del sistema de frenado, los discos de freno son la superficie contra la que actúan las pastillas para detener el vehículo. Actualmente, los frenos de disco son el sistema más común en el eje delantero de los vehículos. Así, el freno de tambor ha quedado relegado al eje trasero y a los vehículos más antiguos por su menor eficacia.

Los discos giran al mismo tiempo que la rueda mientras nuestro vehículo circula y llegan a soportar temperaturas de hasta 500ºC.

¿Cómo funcionan los discos de freno?

Constan de un disco rotor metálico sobre el que se ejerce presión a través de las pinzas de freno (que tienen montadas las pastillas) mediante un sistema hidráulico, normalmente.

Estas pastillas son las que se aplican contra la superficie del disco para generar fuerza de frenado. Es tan importante que el material de fricción esté en correcto estado y sea de calidad como que la pinza se deslice correcta y suavemente en sus guías.

Cuando pisamos el pedal de freno se activa una bomba hidráulica que conduce el líquido de frenos hacia las pinzas de freno. La presión del líquido hace que los pistones empujen las pastillas.

Estas pastillas hacen fricción contra el disco de freno, donde la energía cinética se convierte en calor disipado, y así el conjunto del vehículo decelera progresivamente.

Con el paso del tiempo, y según el tipo de coche y nuestra forma de conducir, los frenos se irán desgastando.

Existen dos tipos de discos de freno: sólidos y ventilados. Los primeros suelen ir montados en la mayoría de los vehículos. Mientras, el uso de discos ventilados suele ser más común en vehículos de alta cilindrada y potencia que necesitan una mayor evacuación del calor.

¿Cuándo cambiarlos?

No existe una cifra exacta en kilómetros para hacer el cambio de pastillas ni de discos de freno, ya que dependerá en gran medida de nuestro vehículo y de la utilización que hagamos de ellos como conductores.

Se recomienda controlar el desgaste de discos y pastillas cada 20.000 km. Como norma general, sí se puede afirmar que en ciudad las pastillas se desgastan antes que si nuestros trayectos se realizan más por carretera.

Los vehículos actuales suelen incorporar un testigo de desgaste en el panel de instrumentos que se activa, con cierto margen de tiempo, cuando las pastillas van llegando a su fin. Acude a tu taller de confianza tan pronto como se ilumine el testigo.

Cómo detectar problemas

Si notas que tu vehículo frena poco puede deberse a que le quede poco líquido de frenos, que las pastillas estén desgastadas (oirás chirridos) o que los discos estén desgastados.

Así, si percibes que el freno está más duro de lo normal (ofrece más resistencia) puede que haya un problema con el servofreno. En cambio, si el coche frena mal y pierde líquido es posible que la bomba de freno esté en mal estado.

Por el contrario, si el pedal de freno está ‘blando’ es posible que se haya introducido aire en el circuito o que el líquido de freno sea escaso.

Si al frenar, el vehículo tiende a ‘ladearse’ comprueba la presión, el desgaste y la alineación de los neumáticos. Si estos están en correcto estado, puede que las pastillas de freno estén mal asentadas o que el ajuste de los frenos sea desigual. También puede ocurrir que se haya colado grasa entre la pastilla y el disco, una fuga de líquido o una amortiguación excesivamente blanda.

Algunas recomendaciones

  • Cada 20.000 km y antes de desplazamientos largos acude a tu taller de confianza para revisar el estado de los discos, el espesor de las pastillas y la superficie de frenado.
  • Realiza siempre el cambio de los frenos por pares en el mismo eje. La eficacia de frenada no solo depende de un buen rendimiento, también depende de que la frenada sea completamente estable en las dos ruedas del mismo eje para conservar la estabilidad del vehículo en la frenada.
  • Sustituye el líquido de frenos entre el año y dos años, dependiendo del tipo de líquido utilizado y de la indicación de cada fabricante.
  • Cuando llegue el momento de sustituir los frenos de disco, confía en marcas de calidad, que aseguran una mayor durabilidad y seguridad.

¿Sabías que uno de cada cinco automóviles circulan por nuestras carreteras con los frenos en mal estado? Que tu vehículo no sea uno de ellos. Acude a tu taller Autofit y confía en sus profesionales. Ellos te recomendarán los más apropiados para tu coche y realizarán la sustitución de discos y pastillas con las mejores garantías.

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