Averías en los inyectoresNo es la primera vez que hablamos de averías en los inyectores y del sistema de inyección de combustible de nuestro automóvil, cuya función es proporcionar la cantidad adecuada de combustible en función de las características de la conducción.

No es extraño que alguno de los inyectores pueda fallar en algún momento y que tengamos que sustituirlo, pero es que además este tipo de averías podría afectar a otros componentes de nuestro coche. ¿Dudas? Vamos a tratar de solucionarlas. O consulta, si lo prefieres, con tu taller Autofit.

¿Por qué se producen averías en los inyectores?

El propio uso de los mismos, por puro desgaste, puede ser la causa de averías en los inyectores, aunque otros motivos también pueden llevarte al taller para su sustitución.
Por ejemplo, el uso de combustibles de mala calidad, con alta presencia de suciedad, impurezas o partículas metálicas, que afectan al circuito de inyección pudiendo llegar a obstruirlo. Si dicha obstrucción se detecta a tiempo, no obstante, puede resolverse limpiando los inyectores, bien con aditivos específicos o mediante ultrasonidos en un taller especialista.

Otra posible causa que puede contribuir a averiar los inyectores tiene que ver con un simple error humano: llenar el depósito con el combustible equivocado. No obstante, ya no es tan sencillo que nos equivoquemos respostando diésel en un coche gasolina –o viceversa- debido a la configuración de los tanques, mangueras y boquereles moderos, que ha ido haciendo que este despiste haya disminuido considerablemente.

Cómo evitar averías en los inyectores

La primera de las recomendaciones es evidente. No descuides el mantenimiento de tu coche. Respeta los intervalos marcados por el fabricante del vehículo, y no dejes de visitar, al menos una vez al año, tu taller de confianza.He aquí alguna más:

  • No apures el depósito de combustible. Muchas impurezas se depositan con el tiempo por en la zona inferior del mismo.
  • No olvides cambiar el filtro de combustible según los plazos recomendados por el fabricante, o al menos cada 30.000 kilómetros. Se trata de un componente barato que cumple una función fundamental eliminando esas impurezas del combustible que pueden provocar una avería en los inyectores.
  • Consulta a tu mecánico de cabecera sobre la opción de utilizar algún aditivo limpia-inyectores. Sobre todo si tienes un coche diésel. De este modo también puedes combatir las impurezas acumuladas y evitar obstrucciones.

¡Larga vida a tus inyectores!

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