Así es "La Bestia II", la superlimusina de Donald TrumpCon la llegada de George W. Bush a la presidencia de los Estados Unidos (en 2001) cambiaron muchas cosas. Entre ellas, la flota de vehículos presidenciales, que hasta entonces estaba formada por pesadas limusinas que, según agentes veteranos, eran horribles de conducir, no paraban de dar problemas y eran difíciles de detener.

Hasta ese momento, el Servicio Secreto compraba las limusinas y después las equipaba con todo tipo de sistemas de seguridad, lo que hacía de ellas auténticos elefantes del asfalto. Un sobrepeso para el que los coches originales no estaban preparados, por lo que se producían frecuentes averías en la transmisión, en los frenos (que duraban un par de viajes)…

Fue entonces cuando el propio Servicio Secreto decide diseñar y construir las limusinas desde cero. Y para fabricarlas se recurre al gigante automovilístico norteamericano General Motors (GM). Al acceder Barack Obama a la Casa Blanca, se encarga la fabricación de una nueva una superlimusina que fue bautizada como «La Bestia» por su blindaje y prestaciones.

En realidad, el encargo fue de 12 unidades idénticas que costaba cada una más de un millón de euros la unidad. En ellas, viajaba siempre un mecánico, equipado con aparatos electrónicos de diagnóstico y herramientas.

‘La Bestia II’ de Donald Trump

Una vez más, la llegada de un nuevo presidente obligó al cambio de coche. Así, Donald Trump pudo estrenar a finales de septiembre de 2018 «La Bestia II», también fabricada por General Motors bajo su marca Cadillac, y que sustituye a la estrenada en 2009. Su nombre oficial es Cadillac One y se trata en realidad de una evolución del modelo utilizado por Obama.

«La Bestia II» combina elementos estéticos de dos modelos de la marca de GM, el SUV Escalade y el sedán CT6. Según Fox News, la Casa Blanca habría pagado más de 15 millones de dólares (algo más de 13 millones de euros) por su desarrollo y fabricación. En total, podrían llegar a fabricarse también hasta 12 unidades, por lo que el coste por unidad superaría los 1,2 millones de dólares.

Con casi 6 metros de longitud, unas 9 toneladas de peso, motor de ocho cilindros y 6.5 litros de cilindrada, esta superlimusina está blindada para proteger al presidente norteamericano de cualquier ataque, incluso bioquímico, gracias a su carrocería de 2 cm de grosor y cristales de 120 mm, todo blindado. Además, cuenta con un sistema automático de extinción de incendios, cerraduras especiales y cámaras de visión nocturna.

La carrocería está fabricada en una combinación de aluminio, acero, titanio y cerámica. Las puertas, por ejemplo, tienen un grosor de unos 20 cm, con un peso similar a las de un Boeing 757.

Un ‘tanque’ de lujo

«La Bestia II» tiene capacidad para siete personas y la parte delantera está separada de la trasera por un cristal. Los asientos son negros y reclinables individualmente. Una gruesa plancha de acero reforzado protege los bajos del vehículo frente a posibles explosiones. A su vez, el depósito de combustible está recubierto de una espuma especial.

En materia defensiva, la limusina presidencial está equipada con cañones de gas lacrimógeno y armas de distintos calibres. Los neumáticos, por su parte, son de tipo ‘run flat’ por lo que pueden circular incluso con las cubiertas pinchadas.

En caso de urgencia médica, «La Bestia II» está dotada con botiquín de primeros auxilios, equipos de oxígeno, y hasta con bolsas de sangre compatibles con el grupo sanguíneo de Trump por si hubiera que realizarle alguna transfusión. En el habitáculo también existe un “botón del pánico» para pulsar en caso de emergencia.

El «Aurus» de Putin

Si Donald Trump puede presumir de limusina, su homólogo ruso no se queda atrás. El «Aurus» del presidente de Rusia Vladimir Putin fue desarrollado y fabricado por el Instituto NAMI de Moscú. El motor es una creación conjunta de NAMI y PorscheEngineering. La limusina rusa, que tiene una apariencia similar al Rolls-Royce Phantom, necesitó seis años de desarrollo, durante los cuales fue conocida como Proyecto Kortez.

Su nombre es una combinación de la palabra «aurum» (‘oro’ en latín) y Rusia. El vehículo también tiene un motor V8 de 4,4 litros con un motor eléctrico de apoyo que le da 598 CV + 60 CV del motor eléctrico. Calculan que «La Bestia II» acelera de 0 a 100 km/h en 15 segundos, mientras que el «Aurus» de Putin tiene una velocidad máxima de 250 km/h y puede alcanzar los 100 km/h en solo 7 segundos.

El blindaje es tan espeso que es capaz de soportar explosiones de bombas, disparos de tanques y hasta ataques con armas químicas. Su cabina es hermética y también cuenta con una provisión de oxígeno para que sus ocupantes puedan permanecer encerrados y con vida durante varias horas. Al igual que la de Trump, porta una reserva de sangre del grupo de Putin.

Confía en Autofit

Con estas credenciales no sería de extrañar que mantener y reparar «La Bestia II» o el «Aurus» fuera tan caro como es mantener un Bugatti Veyron. Eso sí, los tres tienen en común con tu coche la necesidad de estar bien mantenido, efectuando las revisiones oficiales previstas por sus fabricantes. No olvides realizar un mantenimiento responsable de tu coche.

En Autofit, el cambio de aceite no te costará lo que cuesta en un Veyron, pero nuestros profesionales lo efectuarán como si de un superdeportivo se tratara. Confía en los talleres de nuestra Red. Trabajamos día a día para seguir siendo tu mejor opción a la hora de reparar o mantener tu coche en perfecto estado.

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