9 errores fatales en el mantenimiento de tu coche

9 errores fatales en el mantenimiento de tu coche Cuidar de tu coche es fundamental para tu seguridad en carretera. Seguir algunos consejos básicos de mantenimiento no sólo hará que circules más seguro. También contribuirá a que tu vehículo dure más tiempo, algo que es igual de válido tanto si tu coche es nuevo como si ya tiene unos años.

En los vehículos actuales, los intervalos para las operaciones de mantenimiento se han dilatado mucho en relación con las necesidades que tenían los coches hace unas décadas. Sin embargo, eso no significa que debamos olvidarnos de nuestro vehículo.

Todos los automóviles necesitan un mantenimiento periódico para que su vida útil sea larga y con el menor número posible de averías. Por eso, es importante que evites algunos errores frecuentes en el mantenimiento preventivo de tu vehículo: tu coche y tu bolsillo te lo agradecerán.

Errores fatales con los neumáticos

Entre los errores fatales que muchos conductores cometen con sus vehículos está el circular con neumáticos con la presión inadecuada. Por un lado, los neumáticos con la presión baja consumen más combustible. Por otro, los neumáticos excesivamente “inflados” se desgastan antes.

De esta forma, es fundamental que controles la presión de los neumáticos, al menos, una vez al mes. Además, neumáticos traseros y delanteros se desgastan de forma distinta, por lo que puede ser una buena idea rotarlos.

Asimismo, aunque los neumáticos no caducan, vigila su fecha de fabricación: fíjate en el lateral del neumático. Debes encontrar una cifra compuesta por cuatro números: los 2 primeros dígitos indican la semana del año y los otros 2, el año. Normalmente, los 4 dígitos van enmarcados.

De esta forma, aunque los neumáticos presenten un buen aspecto en su dibujo, factores como el calor, la luz solar etc. influyen negativamente en ellos. Pero, sobre todo, los neumáticos envejecen y hay que sustituirlos, se hayan recorrido muchos o pocos kilómetros. No en vano, con el paso del tiempo, el neumático puede disminuir sus propiedades perdiendo elasticidad para pasar a endurecerse o cristalizarse.

Otros errores fatales

Otro de los errores fatales es creer que las escobillas limpiaparabrisas son eternas. Estas nos ayudan a mantener la luna parabrisas limpia y también en buen estado. Con el sol y el calor sus componentes (están fabricadas en caucho) tienden a degradarse. Ten en cuenta que unas escobillas en mal estado pueden dañar el parabrisas, provocando una reducción de la visibilidad o un aumento de la incidencia de los deslumbramientos.

Recuerda que debes cambiarlas, al menos, una vez al año. Y por supuesto, siempre que no ejecuten su función correctamente, dejando zonas sin limpiar, haciendo ruidos o saltos extraños…

Más errores fatales en el mantenimiento de nuestro vehículo: no vigilar los niveles. Hoy en día, los cambios de aceite se hacen en intervalos de tiempo cada vez más largos. Tan largos, que muchos conductores cometen el error de olvidar por completo comprobar simplemente que los niveles son correctos.

Es recomendable vigilar cada 1.500 kilómetros que el nivel de lubricante es el adecuado: una buena práctica que puede ahorrarnos algún disgusto. A la hora de hacer el cambio o si hay que reponer, elegir siempre el lubricante recomendado por el fabricante. Recuerda que tan malo es circular con un nivel bajo de aceite como hacerlo por encima del máximo.

De igual forma, es importante también comprobar periódicamente el nivel del líquido refrigerante o anticongelante (tanto en invierno como en verano). El líquido refrigerante sirve para refrigerar el motor y que éste no se sobrecaliente, evita la corrosión, lo protege de las bajas temperaturas exteriores si es anticongelante, y también previene las formaciones calcáreas.

Si no prestamos atención a que el depósito nunca se quede sin este líquido puede suceder que éste se caliente en exceso y puede ocasionar averías que nos saldrán muy caras.

Cuidado con los frenos y los filtros

Y si hablamos de errores fatales en el mantenimiento de nuestro coche, otro de los más graves es ignorar los frenos. Los frenos nos hablan. Con los sonidos que emiten, con cada respuesta. Si notamos algo extraño, por pequeño que parezca, debemos acudir inmediatamente a un taller de confianza para que verifiquen su estado y procedan a la sustitución de alguno de sus elementos (discos, pastillas, líquido…) si fuera necesario.

Del mismo modo, no adecuar la revisión de los filtros a nuestro entorno entrará dentro de la categoría de errores fatales en el mantenimiento de nuestro vehículo. ¿Circulas habitualmente por zonas con mucho polvo, arena o tierra?

Esto es clave a la hora de cambiar los filtros de tu coche (especialmente los de aire y habitáculo). Y es que un filtro de aire obstruido provoca consecuencias tan desagradables como un mayor consumo de combustible, por no hablar de los problemas que puede acabar causando en el propio motor.

Si conducimos nuestro coche por caminos polvorientos con frecuencia lo más probable es que tengamos que hacer el cambio del filtro de aire antes de lo que indica el programa de mantenimiento. Del mismo modo, un filtro de habitáculo en mal estado permitirá la entrada de agentes nocivos al interior del vehículo, así como una mayor incidencia de estos en nuestra salud, especialmente en personas alérgicas.

Por otra parte, no efectuar los mantenimientos previstos por el fabricante y así como sus recomendaciones de sustitución de elementos clave como la correa de distribución, puede ser otro error fatal que desemboque en graves (y costosas) averías.

¿Se pueden cometer más errores fatales?

Sí. Uno de los errores fatales para nuestro vehículo puede ser equivocar el combustible a la hora de repostar. Según un estudio del RACE, cada año, más de 72.700 conductores en España se equivocan al echar el combustible en su vehículo (datos de 2015).

Hace años, resultaba más fácil confundir un carburante con otro a la hora de repostar. La razón se debía a que la anchura del diámetro de la boca del depósito de combustible era muy parecida en todos los modelos.

Actualmente, en los automóviles más nuevos las posibilidades de error de repostaje se han reducido, pues las anchuras de las bocas, tanto de los depósitos como de los broqueles de las mangueras, son diferentes. El broquel de una manguera diésel es más ancho que el de una de gasolina por lo que, físicamente, es casi imposible echar diésel a un coche de gasolina. Pero en el caso contrario, introducir una manguera con carburante gasolina en el depósito de combustible de un vehículo diésel, es un error que puede darse con más frecuencia.

Si has detectado el problema en el propio surtidor, no muevas el coche, ni siquiera introduzcas la llave en el contacto para evitar que entre el combustible equivocado en el circuito y la bomba. Avisa a los responsables de la estación de servicio y, ya fuera de la zona de los surtidores, en un espacio seguro, avisa también a tu asistencia en carretera para que te envíen ayuda.

También evita una ‘sobredósis’ de octanaje en los coches de gasolina. Existe la creencia de que repostar con octanaje mayor es mejor para el coche y que éste tendrá más potencia. Lo mejor es seguir el consejo del fabricante.

Confía en Autofit

En Autofit estamos seguros de que si evitas estos errores fatales con el mantenimiento de tu coche tu coche estará listo para durar más tiempo. En tu mano estará cuidarlo como prevé su fabricante y efectuar una conducción que respete tanto la mecánica de tu coche nuevo como las normas de circulación.

Recuerda que los talleres Autofit están capacitados para efectuar las revisiones oficiales previstas por las marcas de vehículos. Confía en los profesionales de nuestra Red. Trabajamos día a día para seguir siendo tu mejor opción a la hora de reparar o mantener tu coche en perfecto estado.

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