6 averías en tu coche por unos neumáticos en mal estadoLos neumáticos se encuentran entre los elementos de un vehículo que más notan la falta de mantenimiento. El desgaste al que son sometidos es evidente ya que son el único elemento de unión del coche con la carretera. Y además de ser un peligro para tu seguridad, unos neumáticos en mal estado también pueden ser el origen de averías en tu coche (algunas importantes).

Igual que el comportamiento de los neumáticos te puede ayudar a detectar problemas en la suspensión o en la alineación, las cubiertas pueden ser también la causa de averías en tu coche. Y los elementos que más pueden sufrir son la suspensión, las rótulas, los rodamientos, las llantas e, incluso, el propio bloque motor.

De ahí la importancia de revisarlos regularmente y acudir a tu taller de confianza siempre que detectes cualquier anomalía. De igual forma, visita tu taller al manos en los intervalos que establece el fabricante de coche. Y aquí, los talleres de Autofit estamos para ayudar. Los profesionales de nuestra Red trabajan día a día para seguir siendo tu mejor opción a la hora de reparar o mantener tu vehículo.

Averías en tu coche por los neumáticos

En la suspensión

Llevar los neumáticos del coche con una presión por encima de la recomendada puede provocar, además de un desgaste prematuro de su parte central, problemas en la suspensión (especialmente en los amortiguadores), por un rebote excesivo, ya que los neumáticos, prácticamente, no absorberán ninguna irregularidad del terreno.

En los sistemas eléctrónicos

Asimismo, una presión incorrecta puede provocar problemas en los sistemas electrónicos como el antibloqueo de frenos (ABS) o el control de estabilidad (ESP).

En los rodamientos

Mientras, unos neumáticos ‘planos’ (provocado normalmente por un brusco frenazo), además de producir vibraciones que afecten a distintas partes de la suspensión, provocará que los rodamientos de las ruedas sufran en exceso. Así, cada vez que la zona plana contacte con el asfalto, el rodamiento recibirá un “impacto” que puede deteriorarlo ¿Y cómo sé que los rodamientos están fallando? Lo normal es sentir un traqueteo y vibraciones.

En las juntas homocinéticas

También un plano del neumático hará que vibren excesivamente las juntas homocinéticas que unen los palieres con las ruedas. Y cuidado porque esta avería, además de no ser barata, es peligrosa si se produce la rotura de una de las juntas.

En la dirección

De igual forma, un exceso de vibración que causa un plano en el neumático también puede desencadenar problemas en la dirección (principalmente, en la rótula de dirección).

En los discos de freno

Y no podemos olvidar que una excesiva vibración por neumáticos en mal estado puede llegar a producir la deformación de los discos de freno poniendo en riesgo tu seguridad.

Neumáticos en buen estado: 4 reglas básicas

Si quieres cuidar tus neumáticos (y evitar averías en tu coche) presta atención a estas cuatro reglas básicas:

-Presión, la justa. Comprueba la presión de los neumáticos periódicamente. Una presión inferior a la recomendada reducirá su vida útil en un 20%, además de aumentar las probabilidades de sufrir un reventón, o un mayor consumo de combustible. Mientras, la sobrepresión conlleva un mayor desgaste de la banda de rodadura.

-El dibujo, por encima del mínimo legal. Comprueba la profundidad del dibujo del neumático. No esperes a que alcance los 1,6 mm: sustitúyelos antes (al bajar de los 3 mm es lo recomendable).

-Sin desperfectos. Comprueba que tanto la banda de rodadura como los flancos del neumático se encuentran en buen estado, que no presentan griestas, ni deformaciones, ni dientes de sierra ni mordidas o desgarrones como los que se producen con los ‘bordillazos’.

-Baches y badenes, siempre despacio. Lo ideal sería no circular por carreteras con badenes ni baches, pero como eso es imposible lo mejor es atravesarlos a poca velocidad.

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