11 consejos para que tu coche diésel contamine menos y dure másAl finales del siglo pasado y principios de este, los motores diésel vivieron un gran auge con el que el parque de vehículos se llenó de vehículos movidos por gasóleo. Sin embargo, la creciente concienciación medioambiental, acelerada por el diéselgate, provocó una ola en contra de estos vehículos, que llega hasta hoy.

Mientras las instituciones internacionales y muchos gobiernos nacionales buscan un parque de bajas emisiones, aún hay muchos conductores que, al menos de momento, no podrán cambiar sus vehículos diésel por unos menos contaminantes.

Así, es fundamental que hasta que que llegue el momento de ese cambio, sus actuales coches diésel (que en sus últimas generaciones son mucho menos contaminantes que sus ‘hermanos’ de hace 20-30 años) sean lo más eficientes posible para reducir su consumo y hacer que contaminen menos cuidando el medioambiente.

Y esto se consigue, principalmente, con un mantenimiento responsable que permite que sus mecánicas sigan funcionando como un reloj durante más kilómetros. Y para lograrlo, los talleres Autofit estamos para ayudarte. Tanto si tienes un coche diésel, de gasolina, híbrido (eléctrico o de GLP…), los profesionales de nuestra Red trabajan día a día para seguir siendo tu mejor opción a la hora de mantener o reparar tu coche.

¿Cómo contamina menos un diésel?

Para que un coche con motor diésel funcione a la perfección, y dure más tiempo, conviene seguir algunos consejos básicos.

El cambio de aceite y filtro, clave

Si el cambio de aceite es muy importante en cualquier motor, en los diésel lo es incluso más. Además, el obligado cambio del filtro evitará el paso de cualquier impureza al sistema de alimentación y se aprovechará para purgarlo por una válvula especial para ello, eliminando cualquier acumulación de agua que haya en su interior.

Pide siempre aceites de calidad

Utilizar aceites de calidad y con las especificaciones recomendadas es clave, pues los modernos diésel así lo requieren por su elevado rendimiento. Y si se utilizan aceites de baja calidad, con grandes cantidades de azufre, se puede dañar el filtro antipartículas.

Presta atención al calentamiento del motor

Aunque muchos conductores lo pasan por alto, es importante calentar bien el motor antes de exigirle su máximo rendimiento. Un motor diésel es muy sensible a la falta de engrase en frío y además a baja temperatura no quema bien el combustible, produciendo carbonillas y residuos que se acumulan en su interior. Lo ideal es rodar con suavidad los primeros kilómetros: evita acelerones o elevados regímenes hasta que alcance su temperatura normal de funcionamiento.

Hay que ‘mimar’ al turbo

Los motores diésel modernos van alimentados por un turbo que mejora su rendimiento. Este mecanismo también acusa los cambios de temperatura. Por eso, tras una fuerte exigencia, como un viaje a velocidad constante por autopista, no conviene parar de golpe el motor. Es aconsejable dejarlo funcionando al ralentí al menos un minuto antes de apagar el contacto para alargar la vida del turbo. Recuerda que si se avería es una de las más costosas de reparar.

Evita ‘estirar’ las marchas

Los diésel no funcionan a tantas revoluciones como los motores de gasolina pero ofrecen mejores respuestas a bajo y medio régimen. Y está característica se puede aprovechar para mejorar la fiabilidad y el consumo. Por ello, hay que evitar ‘estirar’ en exceso las marchas, mejor mantenerse en un régimen medio, que permite circular en relaciones largas y a pocas vueltas. El consumo baja significativamente y la mecánica gira más desahogada.

Sácalo de la ciudad para que se ‘airee’

Si ruedas mucho por ciudad, conviene que, de vez en cuando (lo ideal cada 200-300 km), recorreas una decena de kilómetros por carretera a buen régimen de revoluciones (en torno a las 3.000 rpm). Con ello conseguirás mantener limpios los conductos del motor y el escape.

Uso de aditivos y descarbonización

También se puede recurrir al uso de aditivos para limpiar los sistemas de alimentación. Asimismo, otra operación que puede ser interesante es la descarbonización. Consiste en inyectar en el motor una mezcla de oxígeno e hidrógeno que provoca un fuerte aumento de la temperatura de los gases de combustión. Sin afectar a las partes mecánicas, elimina la carbonilla y demás residuos del motor, liberándolos por el escape.

La importancia del repostaje

El cuidado del motor también llega a la hora de repostar. Usar un combustible de calidad significa menos impurezas para el motor. Asimismo, no esperes a que el depósito llegue a la reserva para llenarlo de nuevo. Lo ideal es no apurar más allá de un cuarto de depósito ¿Por qué?

No apures. Si lo haces sistemáticamente, se pueden acumular impurezas en el fondo e incluso condensación del agua ambiental. Y mientras que la suciedad acabará pasando a los ‘órganos’ del motor, atascándolos y deteriorándolos, el agua puede llegar a deteriorar pistones y cilindros.

Por esto mismo, tampoco dejes el coche parado durante largos periodos con el depósito casi vacío, sobre todo en climas húmedos, para evitar que se forme la dañina condensación.

¡Que nada te pare!

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