Valderrobres (Teruel)Playa, montaña, descanso, ocio nocturno, gastronomía, cultura… ¿cual es tu elección para las vacaciones de verano? Ya decíamos que esta época es ideal para buscar todo aquello que no tenemos a nuestro alcance (al menos por tiempo) durante el resto del año ¿Qué tal visitar algunos de los pueblos más bonitos de España?

Salir fuera o elegir un destino dentro de España, dejar el coche en casa o viajar con él para llegar hasta el rincón más escondido. Las propuestas y opciones para disfrutar del verano son ilimitadas.

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Pueblos impresionantes para visitar en verano

Con tu coche listo para rodar, una buena opción para este verano es poner rumbo a alguno de ‘Los pueblos más bonitos de España’. Y no lo decimos nosotros. Estos pueblos (y muchos otros) pertenecen a esta asociación, que nació para dar a conocer los maravillosos pueblos que salpican la geografía española.

Muchos de ellos no necesitan presentación: Desde Aínsa (Huesca), Albarracín (Teruel), Frías (Burgos) La Alberca (Salamanca), Mondoñedo (Lugo), a Mojácar (Almería), Vejer de la Frontera (Cádiz)… la lista supera el medio centenar de pueblos. Aquí traemos algunos no tan conocidos pero igual de impresionantes.

Bonilla de la Sierra (Ávila)

A 65 km de Ávila, por la N-110, llegamos a este rincón abulense, cuya historia empieza en el siglo XIII, cuando entra a formar parte del Obispado de Ávila, y en el XIV, con la reconstrucción de su primitivo castillo, que será residencia del rey de Castilla Juan II un siglo después. Conocida como ‘bonna villa’, por ser un excelente lugar de descanso, a comienzos del siglo XVI ya tiene redactadas sus propias ordenanzas ‘munipales’.

Castro Candelas (Ourense)

Situada en el Corazón de la Ribeira Sacra ourensana en una colina que domina la ribera del río Edo, este bonito pueblo luce hermosas galerías blancas y casas blasonadas que nos recuerdan su rico esplendor medieval, del que es un buen ejemplo su castillo del s. XIV.

Fornalutx (isla de Mallorca)

Fornalutx, en la isla de Mallorca

Entre el macizo del Puig Major, el más alto de la Sierra de Tramontana, y Sóller, este pueblo de montaña está formado por un entramado de pintorescas calles y casas de piedra que hacen de Fornalutx una visita imprescindible en Mallorca. Entre sus atractivos está el casal de Can Xoroi, del siglo XVIII, donde podemos admirar sus ‘teules pintades’ (tejas pintadas).

San Martín de Trevejo (Extremadura)

Situado en la Sierra de Gata, entre Las Hurdes y la frontera portuguesa y a los pies del monte Jálama, San Martín es mejor disfrutarlo a pie. Sus calles estrechas con bonitas fachadas con sus tozones, nos llevan a su Plaza Mayor donde destaca su Torre Campanario.

Valderrobres (Teruel)

Valderrobres posee un patrimonio arquitectónico de gran valor. En su casco antiguo (al norte del río Matarraña) encontramos la iglesia parroquial de Santa María la Mayor (ya declarada Monumento Histórico durante la Segunda República). La propia iglesia, así como la Casa Consistorial, el Castillo del Arzobispo y todo el Conjunto Histórico fueron declarados Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón en 2004.

Valverde de los Arroyos (Guadalajara)

Valverde de los Arroyos (Guadalajara)

En la ruta de Los Pueblos Negros, rodeado por un entorno natural excepcional, Valverde en sí es un encanto, donde sobresale su plaza mayor, y su iglesia, construida a base de pizarra y madera. Muy cerca podemos ver la espectacular Chorrera de Despeñalagua con más de 120 m de caída.

Vilafamés (Castellón)

No todo es playa en la Comunidad Valenciana. Los pueblos de interior son una delicia. Uno de ellos es Vilafamés, a 25 km al norte de Castellón. Situado en lo alto de un cerro, destaca por su casco antiguo. Pasear por sus calles estrechas y zigzagueantes, nos transporta a sus orígenes árabes, con su castillo en lo alto y la pequeña iglesia a sus pies.

Ujué (Navarra)

En Ujué (o Uxué) el tiempo se detiene, con sus calles estrechas y laberínticas y sus casas construidas y conservadas en piedra caliza que nos devuelven a la Edad Media. En esta villa, a medio camino entre Tudela y Pamplona, destaca su Iglesia-Fortaleza, en la que confluyen dos estilos arquitectónicos: el románico y el gótico como muestra del paso histórico del tiempo.

Viniegra de Arriba… y de Abajo (La Rioja)

Viniegra de Arriba, cumbre de Las Siete Villas y situada en plena sierra riojana, en el curso alto del río Najerilla, cuenta con una rica historia. No en vano, a 300 m del casco urbano, en el Collado de San Miguel, existe una Necrópolis Romana, que podría datar del siglo I.  No menos histórico es también Viniegra de Abajo. De hecho, se dice que Viniegra fue Lutia, donde Retógenes el Caraunio reclutó a 400 jóvenes para luchar contra Escipión, durante el asedio de Numancia.

Zuheros (Córdoba)

Zuheros (Cordoba)

Al sureste de la provincia, Zuheros es frontera natural entre el Parque Natural de la Sierra Subbética y la campiña cordobesa. Sus calles son estrechas y sinuosas, con multitud de placitas y rincones llenos de sabor tradicional. Y de fondo, la sierra, con sus crestas y tajos salpicados de olivares. Paseando por su laberinto de cuestas y adarves descubrimos su castillo, sobre un enorme risco; y la Iglesia de los Remedios, construida al parecer sobre una antigua mezquita.

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